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GUILLERMO MURÚA, su Trayectoria en Fotos

NOTA RELACIONADA: GUILLERMO MURÚA: Gran eslabón de la historia musical de Mendoza

A continuación, destacamos parte de la exquisita trayectoria artística de Guillermo Murúa con algunas imágenes que demuestran su grandeza como músico. El cantante y compositor mendocino supo codearse con grandes de nuestra cultura y conoció muy de cerca el éxito.

1 Guille Murúa

1-Sus comienzos, con “la barra” de la calle Juan B. Justo de Ciudad, festejando un 21 de Septiembre en 1957 en el Parque Gral. San Martín. Mario López, Pablito Godoy, "Nicuzi" Domingo Baltazar Sarmiento y Guille a la derecha de la foto.

2 Guille Murúa

2-Corría el año 1959, y Guillermo (2do. de izquierda a derecha) formaba parte del Conjunto “Chacay Manta”.

3 Guille Murúa

3-Aquí en el Carroussel Vendimial de 1960 con Miguel Ángel De La Rosa. Guille es el de la izquierda.

4 Guille Murúa

4-Aquí en el Conjunto “Las Voces del Quebrachal”, en los estudios de Radio LV10.

5 Guille Murúa

5-Lindo recuerdo del “Cuarteto Bértiz”, con Tito Díaz a la izquierda, Luly Bértiz, Guillermo Murúa arriba y Pepete Bértiz a la derecha.

6 Guille Murúa

6-1960, con dos grandes guitarristas (estos a la izquierda de la foto y Guillermo al centro): Martín Ochoa y David Caballero.

7 Guille Murúa

7-Festival de Santos Vega, con Guillermo Murúa en el centro de la escena. Noviembre de 1964.

8 Guille Murúa

8-“Ecos del Ande”, el consagradísimo grupo orgullo de todo Mendoza. Guillermo es el primero de la fila y le siguen Karito Herrada, Armando Talquenca y Daniel Talquenca. 9 Guille Murúa

9-En esta imagen aparece (por orden) con: Roberto Palmer, Matrimonio Curelli, Pedrito Ferraresi, Karito Herrada, Armando Talquenca y Villita. 1966, en la Tranquera de Ecos del Ande.

10 Guille Murúa

10-1966, con Susanita Díaz, la Reina de la Tonada.

11 Guille Murúa

11-Con Chiquito Silione, Martha Lagos de Murúa, Víctor Silione, Jorgito Marziali y Pocho Irrazábal.

12 Guille Murúa

12-En una gira con “Los Quilla Huasi” en 1969. Estuvo muy cerca de quedarse en ese conjunto, pero se volvió a Mendoza.

13 Guille Murúa

13-Aquí, con Damián Sánchez y Los Trovadores, y Las Voces Blancas. Año 1970. Guille es el 2do. de derecha a izquierda en la fila de arriba.

14 Guille Murúa

14-Daniel Talquenca, Karito Herrada, Palito Ortega, Armando Talquenca y Guillermo Murúa.

18 Guille Murúa

18-Con Jorge Cafrune, en el Club Social Maipú, año 1964.

19 Guille Murúa

19-Con Horacio Guaranyn, en Balderrama (Salta).

20 Guille Murúa

20-También se dio el lujo de cantar junto a Alberto Castillo.

21 Guille Murúa

21-Con el consagrado Antonio Tormo y su esposa.

22 Guille Murúa

22-“Cuarteto Guarisnay”, con Pocho Sosa, Jorge Sosa y Polo Márquez.

23 Guille Murúa

23-Con Jorge Sosa, Pocho Sosa, Marcelito Sánchez, Gustavo Bruno, Nene Campos y Cacho Picón.

24 Guille Murúa

24-Con su hermano Hugo Murúa (a la izquierda) y Argentino Luna (en el centro). 25 Guille Murúa

  Nota publicada en la edición de Febrero/Abril de 2014

Recordamos a Mercedes Sosa

callo la voz de america latina by latuff2

A más de cuatro años del fallecimiento de “La Voz de Latinoamérica”, no podemos dejar de homenajear a la gran artista popular que está presente no solo en los amantes de la música folklórica, sino en todos aquellos amantes de lo bello y luchadores por un mundo mejor. Mercedes Sosa supo representar –de la mano del Movimiento del Nuevo Cancionero- nuestra música tradicional por todo el mundo.

Nacida en un humilde hogar de San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1935, su verdadero nombre era Haydée Mercedes Sosa. En los primeros años crece su apego por las expresiones artísticas populares. De adolescente no solo cantaba, sino que le gustaba bailar y enseñaba danzas folklóricas. Cantaba en los actos de su escuela, despertando la atención de la gente cuando interpretaba el Himno Nacional Argentino.

Cerca de su hogar se encontraba el Parque 9 de Julio, que fuera su segundo hogar. Allí jugaba y soñaba junto a sus hermanos, olvidando por momentos el hambre que sufrían en su casa. Según ella misma lo declaró, gracias a este parque, tuvo una infancia feliz.

Con 15 años se animó a participar en un certamen radial organizado por la radio LV12 de Tucumán bajo el seudónimo de Gladys Osorio, en el que triunfó y obtuvo como premio un contrato por dos meses de actuación en la emisora. Cabe aclarar que lo hizo a escondidas de sus padres y con el apoyo de sus hermanos.

El 05 de Julio de 1957 se casa con el músico mendocino Oscar Matus, con quien tiene su único hijo, Fabián Matus, el 20 de Diciembre de 1958.

Es en Mendoza, a comienzos de los ´60, que Mercedes Sosa pasa a la fama, siendo la voz y la referente femenina del Nuevo Cancionero, que fundara en 1963 con Armando Tejada Gómez, Oscar Matus y Tito Francia entre muchos otros.

El Movimiento de la Nueva Canción Latinoamericana comenzó de a poco a convertirse en una realidad de masas en todo el país. Así, los referentes de Mendoza se trasladaron a Buenos Aires y La Negra siguió cosechando éxitos.

Mercedes Sosa rodeada de Tito Francia, Juan Carlos Sedero, Pedro Horacio Tusoli, Armando Tejada Gómez, Víctor Nieto y Oscar Matus, el día de la presentación del Manifiesto del Nuevo Cancionero en el Círculo de Periodistas de Mendoza, el 11 de febrero de 1963.

A esa altura, los discos de Mercedes ya eran una constante de éxitos periódicos que el público vivaba felizmente. También eran comunes las giras por países de todos los continentes y la participación en películas argentinas (como "El Santo de la Espada" y "Güemes" -La Tierra en Armas-, ambas de Leopoldo Torre Nilsson).

Mercedes Sosa se separó de Oscar Matus, lo que le produjo un fuerte estado depresivo y problemas de salud, de lo que luego pudo sobreponerse.

Tiempo después, conoce a Pocho Mazzittelli, con quien se casa. Pocho fue un sostén importantísimo en la vida de La Negra, para soportar el exilio, para elegir el repertorio. Pocho fallecería años después de manera repentina, lo que afectó mucho a Mercedes.

En 1965 actúa por primera vez en Cosquín, gracias a la intervención de Jorge Cafrune que no hace caso a las directivas de la comisión del festival (de no dejar cantar a Mercedes Sosa por Comunista) e invita a Sosa a subirse al escenario, presentándola como una gran artista.

 En 1972 pisa por primera vez el Teatro Colón en un show inolvidable.

En los años ´70, sus canciones de neto corte social y político comprometido con los oprimidos del continente, le hicieron sufrir las persecuciones militares de los golpes de estado y los gobiernos civiles de derecha. Durante los años 74, 75 y 76 sufrió reiterados aprietes de la Triple A. Incluso llegó a estar detenida con su hijo y 350 personas que habían ido a ver su espectáculo en La Plata. Ya en 1979, si bien había aclarado que no dejaría el país a pesar de la censura y las amenazas de muerte constantes, se vio obligada a padecer el exilio. Sosa se afincó primero en París y luego en Madrid.

Astor Piazzolla, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Jairo, junto a otros amigos en la casa de José Pons en París.
Astor Piazzolla, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Jairo, junto a otros amigos en la casa de José Pons en París.

La muerte por leucemia de su músico más querido e incondicional, el mendocino Pepete Bértiz, hijo de don Santiago, siendo tan joven, significó para ella un durísimo golpe en la vida.

Los shows que dio a partir del 18 de febrero de 1982 en el Teatro Ópera de Buenos Aires, significaron no solo la vuelta de “la ídola”, sino que representó la esperanza de que un futuro mejor era más cercano de lo que esas generaciones pensaban, era la alegría de saber que la dictadura no tenía mucho más tiempo en el poder.

Al regreso de la democracia, continúan sus recitales, vuelve a editar discos y sigue con sus giras y distinciones por todo el mundo. Durante la década de los noventa, da inolvidables y multitudinarios shows en Buenos Aires y en Europa, vuelve a participar de distintos films y continúa siendo reconocida por distintos organismos.

Astor Piazzolla, Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa y Jairo, junto a otros amigos en la casa de José Pons en París.En marzo de 1997 participó del cónclave internacional denominado "Río + 5", en el que intervino en su carácter de vicepresidente del Consejo de la Tierra en representación de Latinoamérica, con la finalidad de intervenir en la redacción de la "Carta de la Tierra", un documento equivalente a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, para definir un sistema operacional de valores que guíen nuestro comportamiento, nuestras relaciones y esfuerzos para el desarrollo.

La Negra y el Pepete Bértiz en Cuba.
La Negra y su guitarrista preferido, el genial y recordado mendocino Pepete Bértiz, en Cuba.

Mercedes sufría problemas de presión y se enfermó, estando más de 15 días sin comer y en muy mal estado. Al tiempo se repone y vuelve los escenarios, lo que no solo significaba algo importante desde lo artístico, sino que era el retorno a la vida misma, a su gente.

                 Hasta el final de sus vidas, Mercedes Sosa siguió manteniendo la coherencia de sus convicciones y la fuerza de su lucha. Continuó grabando discos y ofreciendo espectaculares conciertos para miles de personas. Fallece en Buenos Aires a los 74 años, un 4 de Octubre de 2009.

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Discografía: -Canciones con fundamento (1965) -Yo no canto por cantar (1966) -Hermano (1966) -Para cantarle a mi gente (1967) -Zamba para no morir (1968) -Con sabor a Mercedes Sosa (1969) -Mujeres Argentinas (1969) -Navidad con Mercedes Sosa (1970) -El grito de la tierra (1970) -La voz de Mercedes Sosa (1971) -Homenaje a Violeta Parra (1971) -Cantata sudamericana (1972) -Hasta la victoria (1972) -Traigo un pueblo en mi voz (1973) -Mercedes Sosa (1973) -A que florezca mi pueblo (1975) -Mercedes Sosa (1976) -Mercedes Sosa interpreta a Atahualpa Yupanqui (1977) -Serenata para la tierra de uno (1979) -A quien doy (1980) -Mercedes Sosa en vivo en Argentina (1982) -Como un pájaro libre (1983) -Mercedes Sosa (1983) -¿Será posible el sur? (1984) -Vengo a ofrecer mi corazón (1985) -Corazón americano (1985) -Mercedes Sosa ´86 -Mercedes Sosa ´87 -Amigos Míos (1988) -En vivo en Europa (1990) -De mí (1991) -Sino (1993) -30 Años (1993) -Gestos de amor (1994) -Oro (1995) -Escondido en mi país (1996) -Alta fidelidad, Mercedes Sosa canta Charly García (1997) -Al despertar (1998) -Misa criolla (2000) -Acústico en Vivo (2002) -Corazón libre (2005) -Cantora 1 (2009) -Cantora 2 (2009) --

Testimonios para Mercedes:

-PABLO MILANÉS: La personalidad de Mercedes Sosa es determinante a la hora de hacer una revisión de la historia no solo cultural sino también política de América Latina.

-ISABEL PARRA (Hija de Violeta Parra): Mercedes sentía profundamente. No es muy difícil darse cuenta de que sus versiones eran emocionalmente auténticas.

-RENÉ PÉREZ (Calle 13): Es la voz que nos representa a nivel latinoamericano.

-CHICO BUARQUE: Mercedes era un símbolo de libertad, tanto de Argentina como de todos lados.

-DAVID BYRNE: Para cierta generación, fue claro que ella y sus canciones, incluso las más poéticas, se convertían en un acto político.

-VÍCTOR HEREDIA: Si hubiera que pintar América, ésta tiene el rostro de Mercedes.

-PROGRAMA DE TV FRANCESA: Mercedes Sosa representa para América del Sur, lo que Amalia Rodrígues para Portugal, Joan Baez para Estados Unidos, o Umm Kulthum para el pueblo musulmán.

-TERESA PARODI: Mercedes era la voz del pueblo levantada para todos, por sobre todo y con todos, y nos arrancaba ese canto en el que nos reconocíamos todos.

-LEÓN GIECO: Mercedes en un ícono de la democracia. Creímos en la democracia cuando Mercedes vino a cantar al Opera en el 82.

-ABEL PINTOS: Hizo una fuerte apuesta y muy grande por las nuevas generaciones y los nuevos músicos jóvenes, y siempre los abrigó y los puso a su lado, dándonos la oportunidad a muchos de sentirnos avalados por semejante imagen dentro de la música, y eso no lo hacen todos.

-MILTON NASCIMENTO: Cuando ella soltaba la voz, era una cosa muy fuerte que transformaba cualquier música en una poesía vibrante.

Mercedes Sosa y la Trova Brasilera Año 1965. Mercedes Sosa es homenajeada, entre otros, por Guillermo Murúa, en
Mercedes Sosa con Milton Nascimento, Chico Buarque, Caetano Veloso y Gal Costa, cantando juntos "Volver a los 17" (de Violeta Parra) en Brasil, año 1986. Año 1965. Mercedes Sosa es homenajeada, entre otros, por Guillermo Murúa, en "La Tranquera de Ecos del Ande".

“La vanidad mía es con mis compañeros, con la música que canto, no con los premios Grammy. El canto solamente como entretenimiento puede ser muy importante. Pero el canto realmente que va adentro con, cultura que viene a ser de lecturas, de tanta gente a la cual debo todo lo que yo tengo, que son escultores, pintores, artistas que han ido conduciéndome por todo un camino por el cual yo siento esta manera de cantar”.

Mercedes “La Negra” Sosa

Fuentes: -Sitio Web Oficial (www.mercedessosa.com.ar) -Película “Mercedes Sosa, la Voz de Latinoamérica”.

  Nota publicada en la edición de Febrero/Abril de 2014

Homenaje a POCHO SOSA

Pocho Sosa es de la clase de hombres cuyos sueños despiertan en realidad, acaso los músicos que logran subir al podio de la consagración. Hay un camino para el artista humano y otro para el ser común, este camino, esta ruta es la que descubrió nuestro cuyano cuando el reposo por enfermedad, a sus dieciséis años, le trajo a manos de su padre guitarrero ya ausente: una guitarra. La luna tucumana le brindó acordes para la canción sin tiempo de lo que hoy por hoy ya es en él un trozo de vida.

Aquellos hombres transformados por la música van perdiendo su verdadero yo, en cambio el Pocho se transformó en músico desde la humildad y a cuerdas en vino despierto, fué y es el mismo en todo su andar. La música, esa genialidad que corroe, olvida o duerme a tantos intérpretes, a él lo alzó e iluminó en la cima de nuestro folclore cuyano; acaso junto a Oscar Matus, Hilario Cuadros, Felix Dardo Palorma, Tito Francia o el mismísimo Armando de América, a quien él considera uno de sus maestros y le ha cantado fervorosamente.

En otro espacio que no fuere el escenario, quienes aún no lo conocen, imaginenló con los ojos enceguecidos de Yupanqui sobre el laúd, entre las barbas de Cafrune, sobre un poema de Jaime Dávalos, acompañando un tanguero bandoneón o simplemente junto a la Negra Sosa cuando la guitarra canta otoño, pero en Mendoza. Con sueños de soñador humilde de la vida, los mil destinos de la interpretación, con tropel artero de tanto cuyanismo de tonadas, con su ajuar de zambas; en el cúmulo de su edificio cantor, hay un duende propio, quizás también del vino. Hay un Pocho de nosotros y detrás suyo, un gran hombre, un ser que ya es parte de nuestra piedra, acequia o tacho repleto de racimos musicales.

A sus dieciocho años, con amigos, armó el grupo “Los Picunches”. A los diecinueve, “Los Huarpeños”; a los veinte, el “Cuarteto Huanta” que luego se transformaría en “Canto Trío”: aquel premiado en Cosquín 1980 por la canción “Destituyo las rosas” de Siró y Sánchez. No alcanzaría espacio para mencionar tantos tablados donde pisó, ni tampoco las universidades norteamericanas donde llevó nuestra música hasta culminar su gira, nada más ni menos que, en el Salón Dorado de la Organización de los Estados Americanos. Tantas producciones como amigos lo hacen infinito; poetas, cantantes, músicos, bailarines, tanta humanidad en un mismo pañuelo. Así continúa marcando notas día a día, observando increíblemente la canción, como cuando adolescente; su oído succiona ávidamente, mansamente, lo escuchado, como sabio viejo zorro, para depositarlo en su pecho; en su corazonada memoria, donde nada está marchito ni desvanecido, para luego volar como pluma cobrando vida en la raíz del verso. Tiene deseos de cantar, voluntad de seguir tocando, ansias de seguir siendo canto.

No supo detenerse jamás en el vicio por la gloria, aún conociendo de sus máscaras y ventajas lascivias. Los anhelos caminan con él en su andar y decir total, termina caminando íntegramente sobre su pasión; virtuoso de la misma, como músculo activo y turgente único de accionar musical. Es instrumento infalible, gran artista, libera sus dedos sobre la guitarra y deja que éstos modelen la canción a modo de alfarero, de pincelada sobre suave lienzo, de estío endemoniado en el corazón de los cerros o en la silueta bendita de cuecas dormidas aguardando ser tocadas y desvestidas por el cantor cuando la noche abre sus piernas a la danza ardiente de pura cepa.

Por algo, el banco donde trabajó no se quejó al perderlo como empleado y el asma lo regresó a su tierra natal en 1973 sin importarle escenarios, radios y pantallas porteñas de televisión. Por algo suceden las cosas, a veces. Para no redundar – es necesario observar su biografía-, ya evadió la tumba trémula del olvido y sus tinieblas. Hoy nos debemos un brindis con él, como mendocinos, al besar la copa inmaculada de nuestros sarmientos en el altivo canto de Mendoza, mientras el Pocho siga escribiendo su historia. Total ¿Qué más dá? viviendo ya es patrimonio nuestro. No alcanza mirada profunda para abarcar cincuenta años con la música o siete décadas de vida, una boca tampoco dirá tanto de un tirón, pero en un pergamino de existencia se ahonda lo casi todo de este mendocino cantor; este ciudadano ilustre, este retrato modelo de un nuevo mural de nuestra cultura.

Por todas las razones enumeradas y las ausentes obvias, que encierran la misma referencia, hoy abrazan al Pocho los suyos, aún desde la eternidad: Mendoza y sus proclamas de canto, las cuerdas del “Mamadera” Aragón, el baile del “Chúcaro” Santiago Ayala, la poesía de Victor Heredia, la chacarera del “Cuchi” Leguizamón, la mano del “Chalo” Sedero, don Saul Quiroga, Oscar Monge y Tito Francia; el Jorge Sosa, la comadre Vilma Vega y Eduardo Ordoñez, la luz de don Angel Bustelo que nunca se apaga, el Nicolino Locche esquivando la tristeza de crueles golpes; el humor de Landriscina, el canto chalchalero de los Saravia, la estrella de Antonio Tormo y el Polaco Goyeneche hecho tango eterno, el acordeón de Tarragó Ros; con Carlitos Perlino, “Quito” Lima, el “Beto” Quiroga y “Pancho” Cabral, con Alejandra Dondines y el “Chango” Leal; con la dulzura de Elena Siró, Angeles Asencio, “Coqui” Sosa y el “Fredy Vidal; con Virginia Lago y Norma Viola, con Inti Illimani y Jorge de la Vega, la amistad del “Pepete” Bértiz y Gerardo Poblet en juventud; con Damián Sanchez volviendo abrazarte, con la mano de Mercedes en tu espalda, con Tejada Gómez en lo azul de la zamba; con la nueva juventud elevando cantares. Hoy te saludan también los ídolos del siglo, tu público, tu familia querida y estas humildes letras conformando la infinita palabra.

Hay que verlo desde abajo en toda su altura, comprendiendo la genial previsión de su voz y guitarra trazando sendas hacia el vértice donde se complementan; el cantar, el corazón y las añoranzas; descubramosló enlazando el alma y los sentidos, transformándolos para entregarlos ya disueltos en un sentimiento sin cese. No sirve definirlo solamente como cantor, sería egoísmo, sabiendo que además es un gran arquitecto casi cósmico, aprendiendo desde el vivir del pueblo, a construir un mundo poblado de musicalidad, inclusive: de la mano con aquellos que ya no cantan aquí y lo aplauden desde el mismo firmamento del folclore. Ya ennoblecido e ilustrado en la página de nuestro cuyano acervo, canta y seguirá cantando como jilguero en la noche blanca que aún muriendo nos dá su luna de canto. Por las hileras del tiempo/ el Pocho sigue entonando/ un concierto de uvas nuevas/ que Mendoza va paladeando. En copa y vida los duendes/ con guitarras van acompañando/ entre mil cuecas y tonadas/ la alegría ya vá despertando/ borrando a soplos la muerte/ que el cantor vá desdibujando.

Naciste el 17 de Julio de 1943, querido Pocho. ¡Salud y gracias!


CANTO A POCHO SOSA

Por las hileras del tiempo
el Pocho sigue entonando,
un concierto de uvas nuevas
que en Mendoza va paladeando.

En copa y vida los duendes
con guitarra van acompañando
entre mil cuecas y tonadas,
la alegría ya va despertando,
borrando a soplos la muerte
que el cantor va desdibujando.

Un lagar de sueños renace
en el néctar de la canción
y Pocho Sosa va cantando
sus varietales del corazón.

Cultiva parrales de aplausos
de su amada tierra mendocina
va regada de poesía y vinos:
esencia cuyana tan divina.

Descorchando nuestro canto
todas las penas olvidamos
y cantando Pocho, cumpita,
bailan todos los cuyanos.

Letra: Lucio Albirosa

por Lucio Albirosa (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) Nota publicada en la edición de Agosto de 2013
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