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GUILLERMO MURÚA, Gran Eslabón de la Historia Musical de Mendoza

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58 años de carrera musical. Supo codearse con los grandes artistas locales, nacionales e internacionales. Cientos de giras y actuaciones encima, lo autorizan para que nos cuente la historia de la música de Mendoza, historia de la que él es una parte importante. Pasen y lean, que El Guille, no se guardó nada. Disfruten de esta historia de vida.

Guille, sos una eminencia del folklore y una gran referencia de la música de la Provincia de Mendoza. Lamentablemente, creo yo, reconocido por las últimas generaciones y/o no muy recordado quizás en el último tiempo. Podés explicarnos cómo es que empezás vos con esto de la música, que indudablemente es lo que te marcó la vida.

Yo marco una diferencia con los nuevos jóvenes, por una cuestión de época (década del 50) porque yo cuando comencé tenía 14 años, ya firme cantando, solía juntarme en lugares donde había gente muy muy grande de nuestro folklore. Podía estar en una fiesta de los Cuadros (familiares de Hilario) que vivían en la calle Juan B. Justo y sabía llegar Don Hilario con sus Trovadores. Allí yo lo conozco a Domingo Morales, a Don Tomás Lucero que era otra primera voz, a otro ser humano con mayúsculas porque era un gigante César Torelli, a tremendos guitarristas como Roberto Mujica, Germán Zamora, Martín Ochoa, Félix Lacon González, al Chamito Diaz, Carlos “gringo” González, Ángel Honorato, Santos Rodríguez de Las Voces del Plumerillo, y bueno, toda esta gente, que yo siendo jovencito, no los olvidé nunca. Ellos venían desde antes que yo, y sin embargo siempre los abrigué.

Qué fuerte y qué significativo para un joven haber estado en esa época con esos grandes. Es un privilegio que has tenido la suerte de vivir.

Y sí, porque una cosa muy importante fue que en el año 57 un sábado 5 de julio, a mí me había conocido un tiempo antes Don Carlos Montbrun Ocampo mediante el Chicho Montbrun (pariente de él), y en ese encuentro me invita Don Carlos a hacerme presente en el Teatro Independencia. Me dijo que si me iba de traje mejor, porque él me quería presentar en su famoso espectáculo “Las Alegres Fiestas Gauchas”, y fui finalmente. Estando en el palco cerca del escenario, Montbrun Ocampo en plena actuación me menciona y le pregunta al público que si le parecía bien invitar a un jovencito que anda cantando por Mendoza y que lo está haciendo muy bien -son palabras de él-. Entonces, el Teatro Independencia, que estaba lleno, aplaude y yo subo al escenario. Canto con él, fue un momento que no olvidaré nunca, porque tuvo una actitud de grandeza que solo tienen los grandes como Montbrun Ocampo. Tal es así que cuando estaba actuando en Canal 9 de Mza., canto en homenaje a Don Carlos unos temas de su autoría, al finalizar el programa, allí estaban Dedé -su esposa- y su hija Mariela . Me agradecieron el homenaje y bueno, son cosas que se deben tener en cuenta cuando se tiene buena memoria. No olvidar a la gente que marcó rumbos en nuestro folklore. Y hacerlo con respeto a esa trayectoria. Me lo agradecían por acordarme de él cuando nadie lo hacía. Por eso te digo que hay que tener memoria, la memoria es muy importante y yo tengo una memoria muy muy interesante aunque a veces por cuestiones de la edad… ya tengo 73 años. Por cuestiones del tiempo y de conocer tanta gente, a veces se me van algunos apellidos. Pero yo como joven estuve siempre en todas las movidas e inclusive tengo recuerdos anteriores a mi comienzo de cantor, con Armando Tejada Gómez, con Edgardo Suárez, el Chupete Nicolás Segovia, Tito Pagés, Servando Juárez, en la Feria de Guaymallén cuando era todo barriales enteros. No existía la terminal de ómnibus actual. Y ellos trabajaban ahí de anunciadores y yo caía a buscar alguna changa en la que no tuviera que hacer mucha fuerza, ya que era chiquito y flaco. A partir de ahí comienzo a andar con Tejada Gómez, y después, cuando él llega como locutor a la LV10 y yo también llego como cantante solista a esa emisora en el año 1958. Ese reencuentro fue inolvidable. Después yo seguí, y seguí cantando. Tenía un amiguito que falleció muy joven, Pablito Godoy, que comenzó a caminar junto conmigo, a tocar la guitarra y cantar, fundamos el conjunto “Las Voces del Quebrachal”, lo que es mi inicio en un conjunto. Logramos hacer un cuarteto tan interesante que me acuerdo que en pleno apogeo de Los Chilicotes (que lo integraba el Chacho Arancibia, autor argentino de varias poesías criollas) se quedaron maravillados con Las Voces del Quebrachal, eso es en el año 59. Y seguí andando y andando hasta que llegamos a la década del 60, en la que voy a estar con los “Chacay Manta”. Antes, en el 58, había cantado en El Refugio de Montbrun Ocampo que quedaba en San Martín 510 del centro, lugar histórico que hace poco terminaron de demoler. Allí cantaba yo con Los Indios Tavajaras, con Félix Pérez Cardozo (autor de la música de Los 60 Granaderos, el arpista de Los Trovadores de Cuyo), bueno conocí gente muy interesante. Hasta que llega el año 1961, donde empiezo a actuar en El Patio (también de Montbrun Ocampo) en calle 9 de Julio y Rivadavia, y allí estaban Las Voces del Huayra. Con Las Voces del Huayra llegaba un hombre alto y todavía sin barba que se llamaba Jorge Cafrune. Recuerdo que ensayábamos y afinábamos en la vereda de calle 9 de julio, una salida lateral del Patio y allí charlamos con Jorge Cafrune y me comenta que en cualquier momento vuelve a Mendoza como solista de canto. Cuando Jorge vuelve en el 62 a Mendoza, nos encontramos en la casa del Gaucho Ortubia (un viejo caudillo lencinista) que vivía en la actual calle Uruguay de la sexta sección. El Gaucho Ortubia era un poco tutor mío porque era un hombre que me orientaba bastante con sus retos. En este mismo tiempo y en el mismo lugar llegan Los Olimareños, un dúo uruguayo que tuve la suerte de conocer, con quienes hice una gran amistad y tal es así que actuando en Buenos Aires intentamos hacer un trío porque salía bien, estuvimos probando algunos temas pero finalmente no se dio, a pesar de la estrecha relación, porque yo quería volverme a Mendoza. Quedó en una amistad inalterable. Y así siguió digamos mi vida haciendo radio en Mendoza, yendo a todos los festivales nacionales que se hicieron en el país, cuando los grandes festivales eran realmente festivales nacionales porque participaban todas las provincias, no se destacaba un artista en especial que las representara sino una delegación completa con bailarines, guitarristas, cantores, solistas de guitarra, solistas de canto, bailarines de malambo. Entonces, así ganamos muchísimos festivales y nos vinimos con muchos premios, ya sea con Alberto Rodríguez o con Mario Ibáñez. De hablarte de festivales, he estado en todos, casi desde los comienzos de estos grandes festivales nacionales. Y después bueno, seguí andando mi vida.

¿Ahí aparece quizás tu mayor ícono o hito en tu historia musical? El grupo Ecos del Ande.

El grupo Ecos del Ande ya había aparecido en el 58-59 cuando estábamos actuando en El Refugio. Armando Talquenca me invita a tocar en el conjunto, comenzamos a ensayar e hicimos una actuación solamente, porque me echaron. El Pirucho Lledó, decía que él no estaba dispuesto a hacer el papel de Cinco Latinos, o sea, él quería que el conjunto cantara y hacer arreglos de voces, nada más. El Pirucho Daniel Lledó siempre se acordaba de esa historia y cada cena que nos encontrábamos, siempre se acordaba y era motivo de risas, la verdad un ser muy querido por mí, yo entendía lo que él quería decir. Esto me sirvió de mucho, porque Daniel me apuntaló como me apuntaló siempre Armando Talquenca. Pero, me voy del conjunto.

A fines del 62 yo entro a cantar con el Cuarteto Bértiz, después de haber dejado Las Voces del Quebrachal, y Los Hacheros (que éramos el Negro Alberto Notti, el Minty Gutiérrez del Barrio, Mario Vizcaya). Hacíamos bastante lio con este conjunto porque andaba muy bien. Pero yo me fui, me fui porque estaba en la búsqueda de algo, que por ahí ni sabía lo que era, solo que estaba buscando algo. Entonces ahí es cuando aparece el Cuarteto Bértiz y me voy con ellos. El Pepete Bértiz llegó a mi casa, habló conmigo y me dijo cuál era la idea. Acepté el ofrecimiento, comenzamos a ensayar y nos fuimos de gira, estuvimos en una gira muy muy bonita, muy interesante, donde yo aprendí muchísimo de ese cuarteto. Llegó en el momento justo, yo necesitaba enriquecerme musicalmente. Entonces yo aprendí mucho de lo que hace a la vocalización y armonía, lo que hace a los arreglos musicales, a hacer voces. Yo tocaba el guitarrón en ese cuarteto, un guitarrón fabricado por Don Santiago Bértiz. Luego me fui, porque apareció una gran oportunidad para Pepete Bértiz, para que se fuera con Los 3 Para El Folklore, con Lalo Honner y Luisito Amaya porque Chito Zeballos se iba a seguir su carrera de solista.

Después sigo como solista haciendo audiciones de radio. En las cuatro AM de Mendoza. No me faltaba trabajo, porque mes a mes estuve contratado en las distintas Emisoras.

Ostentás ese récord…

Soy el único artista de Mendoza que ha tenido contratos registrados con las cuatro emisoras (Nacional, LV8 Libertador, LV 10, y Splendid que después se transformó en Nihuil). Ahí canté como solista, y mirá que guitarristas que tenía: a Santiago Bértiz, a Tito Francia, a Pedro Gullo, a David Caballero, Ángel Honorato. En una oportunidad lo tuve a Roberto Mujica con su requinto. Bueno, tuve la suerte de que las guitarras eran guitarras estables de las emisoras. Era algo increíble la actividad musical que había, porque las radios en aquellas épocas no solo se daban el lujo, que actualmente podrían hacerlo, de tener típica de Tango, Jazz (unos grupos impresionantes), tenían las guitarras estables, si venía un cantante de tango, melódico o lo que fuera, la orquesta la tenía, igual que el jazz.

Algo cambió con el tiempo, porque la nueva gente que viene a hacerse cargo de las emisoras allá por la década del 60 y 70, hace desaparecer todo eso, y la radio se transforma en una emisora que solamente propala música y discos, pero los contratos se acabaron. Se acabaron los cantores, los guitarristas, las orquestas, y es una verdadera pena, porque los que están actualmente conduciendo los medios de Mendoza no saben lo que pierden, nunca van a tomar conciencia. No se puede amar lo que no se conoce.

¿Cómo sigue tu historia?

Un día que termino una audición en la LV10 me fue a buscar el Lito Quiroga y me dijo que él se iba del conjunto y los muchachos habían pensado que yo podía ser la primera voz que cantara con Ecos del Ande, a lo que yo contesté que ya me habían echado una vuelta de ahí. Entonces bueno, me acerqué a charlar igual con Armando Talquenca y quedamos en empezar a ensayar. Ahí comienza una de las épocas más brillantes que tiene Ecos del Ande, porque allí yo me encuentro con Daniel Talquenca, Armando Talquenca, Karito Herrada –un grande- y yo. Comenzaba para mí una etapa de mi vida muy interesante, me faltaría el tiempo para nombrarte la cantidad de lugares donde tocamos, hasta en el Hotel Provincial de Mar del Plata cantamos. Y en varios festivales, como Cosquín.

Ya Ecos del Ande había levantado vuelo. Porque tuvimos la suerte de que con la formación anterior -Armando Talquenca, Alfredo Santos, Germán Alberto Lucero y el Lobo Roberto Ortíz- ellos ganaron el Festival Internacional del Disco en Mar del Plata, con una interpretación del tema “Nuestro Concierto en Tiempos de Malambo”, algo increíble pero lo hicieron. Ese conjunto al desarmarse deja como algo flotando en el ambiente y ahí aparezco yo.

Además de actuar, nos pusimos un negocio, La Tranquera de Ecos del Ande, que marcó un hito en las peñas folklóricas de Mendoza. Ahí nos juntábamos con toda la resistencia, hacíamos nuestras reuniones, porque todos estábamos comprometidos de una u otra forma con algo. Con un ideal político y las charlas clandestinas se hacían. Allí participaban muchos muchachos, y entre esos estaba Tejada Gómez viste, iba Don Ángel Bustelo, el Negro Ábalos, también Benito Marianetti, el Mamadera Aragón, Edgardo Suarez…y entre todos iba yo. Bueno después nos juntábamos ahí en calle Perú, en la casa de Benito. Ahí estábamos todos esos locos soñadores haciendo castillos en el aire, siempre soñando lo mejor para la gente. Esa era la discusión eterna que teníamos, qué era lo mejor para la gente.

Y bueno, llegó el tiempo en que se acabó para mí Ecos del Ande en el año 68, y ese mismo año yo actúo en el Teatro Griego Frank Romero Day como solista en el Festival Andino de Folklore, un festival muy grande que hacían los alumnos de medicina. Realmente fue algo muy muy muy grande eso. Se llenaba el Teatro las 3 noches, y se contaba con muchísimos cantantes de Cuyo y otros nacionales. Allí, ya canté junto a Mercedes Sosa, los Chalcha, Los Fronte, Los Quilla, Los del Alba, Landrisina, etc. Seguí así con mi carrera de solista, hasta que otra vez de nuevo caigo: viene el Mariano “yogur” Moreno y me pide que cantara con ellos, quería hacer un trío.

Así que comenzamos a hacer un trío, hicimos “Mi Casa Riojana” en el Challaolandia. Lo llenábamos bote a bote y llevábamos los números nacionales más grandes y los mejores de Mendoza. Fue grande la cosa. Luego cuando cerró Mi Casa Riojana, éramos contratados por La Casona, recién inaugurada y nos contratan con exclusividad (no podíamos actuar adentro de los 60 kms). En el 70 hicimos la Vendimia de Tupungato, luego hicimos actuaciones en el Cirque Du Soleil. Tuve la suerte de actuar en ese circo, eso para mí fue uno de los mayores logros, hay que llegar a cantar en esa pista… ¡Yo me acuerdo que Hugo Del Carril había cantado en la pista de un Circo con Gabino Ezeiza!

Después de un año y pico con los Hermanos Moreno, me hago cargo de la dirección artística de la Peña Achalay. En aquel lugar aparece un muchachito que me lo presenta un señor (su padre) para hacerlo actuar en Achalay, porque yo era el que llevaba los espectáculos de allí. Y ese pibe, Rafael Ricardo Ruiz, estaba nerviosísimo, no sabía dónde meterse, temblaba por todos lados, pero actuó muy bien, acertadamente lo hizo, pegó bastante bien. Y a partir de ahí, entre charla y charla hicimos una amistad muy linda. Así que hicimos el Dúo Huarpe, y nos fue bien. Lo que pasa es que los solistas son solistas, siempre tienden a volar solos…

¿Es cierto que el día que Paco Ruiz te presentó a su hijo, el Golondrina estaba todo vestido de blanco con un bigote muy particular? (Risas).

(Risas) Sí, es cierto. Parecía realmente una golondrina. Estaba completamente de blanco y tenía mucho pelo negro oscuro y ondulado, y los bigotes mostacholes tipo Pancho Villa. Ése era el Golondrina en esa época.

¿Con la misma humildad que tiene hasta el día de hoy?

A ese negro hay que pegarle para que hable (risas). Sí, el Negro no ha cambiado nunca, tiene mucha humildad y es un grande, mi compadre. Lo de Golondrina, fue bautizado en la Peña Achalay y soy el primero en anunciarlo de esta forma.

Se desarma el Dúo Huarpe, ¿y cómo sigue tu historia?

Sigo como solista un tiempo, hasta que por cuestiones de extrema necesidad tuve que buscarme otro trabajo. Entré a trabajar a la Legislatura Provincial en 1973, y seguí cantando siempre, con dificultades. Mi esposa, médica pediatra, había comenzado hacer guardias en emergencias del Emilio Civit, pero mientras podía hacía alguna que otra actuación.

Hasta que llegó el año ´76, el 24 de marzo me complicó la vida. Yo fui cesanteado por la dictadura. Tenía “libertad” vigilada gracias a un Comisario que me había apuntado como apuntó a muchos. El 13 de Agosto de 1976, que es cuando me llevan detenido. Fueron cuatro meses sin saber qué iba a ser de mi vida, no tenía miedo y con mi esposa ya habíamos charlado de esta posibilidad.

¿Sufriste torturas?

Yo creo que no hay peor tortura que la psicológica, por suerte a mi no me tocaron, pero sí hubieron momentos muy difíciles cuando me privaron de mi libertad, que yo no los conté nunca. Y si me perdonas, prefiero seguir en silencio. Lo que viví, solo yo lo sé y no quiero hacer una película. Ya está. Existen familias que la pasaron peor que yo y los conozco y jamás dijeron nada. En esa época nadie fue a mi casa a preguntar por mí, nadie se acercaba para ver que necesitaba mi familia. Mi padre era el supervisor de la instalación de las obras cloacales de Villa Marini y ni él se salvó de la persecución. Lo buscaron por todos lados pero, mi viejo ya había sido perseguido en el 55, sabía cuidarse solo. Había un miedo total. Mi mujer, Martha, me contaba que en la casa de calle Honorio Barraquero de Godoy Cruz había sufrido cuatro allanamientos. Cuando me dejan en libertad no encontraba trabajo por ningún lado, y en todos lados me decían lo mismo, que era una figura política muy vista y que no los podía comprometer. Y yo los entendía, porque arriesgaban su negocio. Pensar que un pibe que muchas veces cuidé, me negó la indemnización de cesanteado. El pibe, fue un jefe de gabinete de Jaque. Pobre pibe. Creo que me hizo algún mal. Pues se equivocó, pero es parte del libro que se está escribiendo.

Hasta que apareció “el Ronco” Omar Del Río, y me contrató para actuar. Fue importante porque llevaba más de un año sin tocar y mi señora la estaba pasando mal. Ella fue una gran luchadora por la salud pública y se enfrentaba a muchos gorilitas. El tema del “Ronco“ fue en diciembre del ´77, Día del Petróleo, y los contratados éramos Estela Raval, Roberto Rufino, Los Manantiales y yo. Era una gran fiesta en el Salón de los Espejos del Plaza Hotel. Estaban Pérez Companc y el gerente de Quitral Co, Ing. Juan Carlos Manzur. Me hicieron una oferta interesante y me insistió para que siguiera tocando, así que se armó una ronda linda. Al finalizar, me ofrecen trabajo en una petrolera y con la oferta de sueldo que me ofrecían ni loco podía decir que no. Entro a trabajar ahí, lo que me gustaba, es que ya salía de circulación y mientras menos me vieran, mejor. No me exponía tanto. Ahí trabajé hasta el ´85, y lamento haberme ido de Quitral Co.

Durante esos años hicimos “Juan Moreira” con el Gran actor Tino Neglia y con Golondrina Ruiz. Hice vendimias como bailarín.

Finalmente soy reincorporado a mi antiguo trabajo y puesto, la Legislatura Provincial, ya que era parte de la Comisión de Cesanteados.

En 1994, recibí el Premio “Diario Los Andes” al mejor solista de canto tradicional cuyano. La terna era Carlos Coria –un cantorazo de aquellos-, Anselmo Mendoza –un cantor y compositor que admiro mucho- y yo, pero yo no era el jurado. Cuando pregunté a Tito Francia “¿Por qué yo? Tito me respondió que se hizo esta elección basándose en mi historia de canto de la década del 50 en adelante y pesaba mucho el intérprete y mi historia radial y televisiva. Muchos en Mendoza ignoran que yo con mi guitarrita canté cuecas y tonadas en “Sábados Circulares” de Mancera.

Luego comencé a escribir, comencé a componer canciones y música para orquesta. En la Vendimia del 95 me convocan para que compusiera en décimas una Payada que tenía mencionado el Libreto pero la letra ni la música estaban. Compuse el tema y lo canté, payando con Armando Talquenca en la Vendimia Central.

En la Fiesta Nacional de la Vendimia de 1996, Alejandro Scarpetta y Gloria Blaschi me convocaron para cantar la Tonada de mi autoría “Poeta del Vino” dedicada al gran Abelardo Vázquez. Esta actuación no la olvidaré jamás. Salí solo al centro del escenario y asombrado de tener más de 30.000 personas en el lugar escuchándome la tonada y aún más, yo cerré los ojos y canté y canté y al abrir los ojos, me encuentro rodeado por 700 bailarines de vendimia en homenaje al Gran Abelardo.

Después actué en varias vendimias más como solista. Mis canciones eran puestas en varias vendimias departamentales, como Luján de Cuyo, Rivadavia, Tunuyán, San Rafael, Guaymallén, etc. Y seguí, seguí, seguí y seguí. Vino la producción del Cassette del “Poeta del Vino”, y fue presentado oficialmente en el Auditorio “Adolfo Calle” del Diario Los Andes.

¿Qué más te puedo contar? Canté en el Festival de Necochea en el 64 con Hugo Del Carril. También he actuado con Edmundo Riveros, con Jorge Sobral, con Roxana Falazca, Roberto Rufino, Roberto Goyeneche, Héctor Mauré, Alberto Castillo, Cortés, María Concepción César, Eber y Sisí Lobato. Con muchos de ellos hice importantes giras. También te podría hablar de mi relación con el gran Daniel Riolobos, Ricardo Yarque, el maestro Leo Marini, Antonio Tormo, etc.

¿Y con qué otros grandes artistas tuviste la oportunidad de compartir?

Con Los Olimareños, Jorge Cafrune, con la Mercedes actuamos y junto con el Dani Talquenca éramos los guitarristas de la Negra Sosa en la LV8 cuando La Negra se llamaba Gladis Osorio, así dice aquel contrato. También con Los Fronterizos originales, con Los Chalchaleros, con Los Cantores del Alba, los Cantores de Quilla Huasi. Tuve la suerte de estar en Buenos Aires en el Rancho de Fernando Ochoa, donde conocí de una forma muy bonita a la Nelly Omar, que siempre me pedía que le cantara un valsecito que le gustaba mucho a ella (el vals Temblando), a Olguita Subarri, a Jorge Salcedo, a muchos grandes de aquella época.

¿Conoció a Violeta Parra y a Atahualpa Yupanqui?

Con Atahualpa estuvimos allá por el 60 en la Quinta Sección en la casa de los Arancibia, del Pelado Arancibia, quien lo llevaba a actuar a todos lados. En el patio, Don Ata me ve con la guitarra –yo estaba sentado- y me pregunta si tocaba algo. Entonces lo recibí con una tonada con cogollo, creo que fue la primera vez que hice un cogollo tan bien fundamentado. Después le canté un vals que me acompaña desde niño, lo cantaba mi papá Andrés, que también fue un cantante importante de acá de Mendoza. Le canté Tristezas Criollas de Ignacio Corsini, y cuando terminé me dice Don Ata: “Qué bonito, muy bonito, lástima que no ha tocado la otra parte”. A lo que yo contesté: “No sé Don Ata de qué otra parte me habla, hay una grabación de Corsini que sale así como lo hice yo”. “Bueno, si al autor se le dio la gana de dejar de grabar una parte puede ser, pero permítame la guitarra” me contestó Yupanqui. Y con mi guitarra cantó esa parte que le faltaba al vals, una poesía preciosa que no sé por qué Ignacio Corsini no la grabó, será porque era muy largo.

Con la Violeta fue una cuestión circunstancial. Al principio yo estaba en Chile, en Santiago, a dos o tres cuadras de Mapocho, y había un boliche donde estaba la Violeta. Llego ahí porque me habían dicho que se armaban guitarreadas, y conozco a Violeta. Me presento, la saludo, era una mujer muy cordial, muy seria, muy formal. Y me dice si quería tomar algo, así que pisco de por medio nos empezamos a ver en distintas ocasiones. Tuve charlas personales con ella, yo a veces no entendía por qué me contaba esas cosas, era como una descarga que ella estaba haciendo. Era una mujer muy romántica, muy enamorada. Siempre aparecía en las charlas el nombre de Pedro Mezzone, integrante de Los Cuatro Cuartos, un gran conjunto de Chile. Esas son las experiencias que tengo con Violeta, cosas muy lindas, muy ricas. Pero así como con ella, he tenido también la experiencia de estar con Mercedes Sosa y acompañarla -luego de las audiciones en la LV8- por la calle Entre Ríos hasta el Zanjón Cacique Guaymallén y desde allí hasta la Pedro Molina y allí se iba a la Media Luna, lugar que habitaban con Matus.

¿Cuándo tocabas en esas peña en Chile junto a Violeta Parra, no sentías que había como cierta hermandad con el pueblo chileno porque el folklore cuyano tiene mucha influencia chilena? ¿Cómo recibía Violeta al cuyano que caía por allí a tocar? ¿Cómo recibía las canciones de nuestro género?

Lo que a ella le gustaba mucho, le llegaba mucho era la tonada. La tonada le encantaba, y yo le tocaba tonadas muy antiguas. Inclusive ella me dijo en varias oportunidades que había tonadas que ella ya había escuchado alguna vez, e incluso ya había escuchado a Los Trovadores de Cuyo. Indudablemente era una mujer que no solo se dedicaba a hacer lo suyo, sino a ver y escuchar lo que hacían los otros. También le gustaban mucho algunos valsecitos romanticones, que a ella le llegaban mucho, inclusive hasta dejar caer un lagrimón.

¿Y cuando ella hacía alguna cueca chilena o alguna música campera típica de allá, te sentías familiar? Porque son músicas muy parecidas, Latinoamérica es un gran país en realidad.

Totalmente como decís vos. Somos una sola nación, América Latina.

Cuando ella cantaba, le ponía el alma, como se lo ponía a todo, a todo lo que hacía. Cuando yo cantaba alguna cueca, fundamentalmente de Hilario, a ella le encantaba e inclusive me acompañaba. Mi tiempo por aquellos lados pasaron y regreso a Mendoza a continuar con lo mío.

En el 2012, en la Vendimia Central, tuve la posibilidad de cantar cinco temas como solista. Esa fue una gran satisfacción para mí, pese a que los medios no mencionaron nada, porque parece que a los medios no les interesan los músicos de acá. O me equivoco porque el periodista no tiene la obligación de conocer la historia de la música y el canto de Mendoza… ¿no?

El Dani Talquenca te convocó para esa Vendimia…

Sí, el Daniel me convocó, porque él ya me había convocado para otras vendimias Central en las que era director musical. Me dijo: “Negro, te convoco porque vos me traés suerte”. Todavía no se sabía nada sobre los ganadores del concurso, pero nosotros ya estábamos ensayando igual por la dudas, para ganar tiempo. Por suerte ganó Grigor y fue ese el regreso a mi vieja casa, la Fiesta Nacional de la Vendimia. Ese momento lo viví con mi familia, mis hijos y mis nietos y bisnietos viéndome cantar ahí, fue un momento muy especial.

Nombraste a muchos grandes. ¿Se nos está olvidando alguno? Con Tito Francia también estuviste, con los referentes del Nuevo Cancionero te codeaste con todos prácticamente.

Sí, con ellos estuve desde que comenzaba a engendrarse esa idea, siempre con el loco a la cabeza, porque el Armando no se quedaba quieto. Cuando Armando Tejada Gómez se ponía de pié y largaba la poesía recién parida, todo temblaba. Yo en esa época hacía radio cuando comienza a generarse el tema del Movimiento. Entonces me prendí a ellos, yo andaba mucho con el Mamadera Aragón, que es el autor de Pancha Alfaro por ejemplo. Tuve participación allí, e inclusive con Ecos del Ande, conjunto que no se lo nombra pero es parte del nacimiento del Nuevo Cancionero. Esto es algo que hablábamos mucho con Tito Francia, que siempre me decía que se olvidaban de nombrar mucha gente cuando se hacía referencia al Nuevo Cancionero, gente que debía figurar y no estaba. Pero Tito era tan prudente que afirmaba que no lo hacían con mala intención, sino que era tanta gente que siempre se quedaban algunos afuera y nombraban solo algunos. Era mucha la gente que participaba, muchísima gente estaba ahí cerca.

¿Algún otro gran artista más?

Creo que te nombré a todos. Sí te puedo contar que estuve con José Ortubia, el Gaucho Ortubia, ahí es donde yo me encuentro con Jorge Cafrune que llega con Los Olimareños. Fue en la casa de los Ortubia donde me crucé a estos grandes, y también te comento que a Cafrune le canté La Tupungatina y se la llevó grabada en una cinta abierta de un grabador “geloso”. Hoy es Carlos W. Ortubia el que ha sabido llevar el estandarte de esa familia. José El Gaucho Ortubia fue el autor de Cuando Muere el Trovador, Se Fue Sin Decirme Adiós, y otras tantas canciones hermosas grabadas por Los Trovadores de Cuyo.

También tengo una historia muy bonita de 1954 con Don Julio Quintanilla, yo tenía doce años y me senté en su mesa a charlar con él, en la esquina de Tiburcio Benegas y Joaquín V. González. Yo fui a preguntar por mi papá porque hacía una semana que había salido con la guitarra y no volvía, y me dijo que mi papá estaba tocando en una de las piezas dispuestas para banquetes privados. “Su papa está cantando, se va a demorar un poquito pero siéntese ‘mijo’, espérelo”. Y luego me dice “¿Usted canta?”, y le digo, “yo canto”.

En esa época era Antonio Tormo o Andrés Murúa, porque la gente había creado un antagonismo que no existía, porque a unos les gustaba Andrés Murúa y a otros Antonio Tormo. Pero la realidad era que mi papa tenía varios hijos, Antonio no. Entonces Antonio tenía un campo fértil para trabajar y podía irse por ahí sin ningún problema; mi papa si se iba, dejaba a los pichones sin comida, porque éramos chicos. Y ahí tengo el gusto de ver en la mesa central de ese boliche a Marta de los Ríos, Waldo de los Ríos (su hijo), Félix Perez Cardozo, Hilario Cuadros, Domingo Morales y Santiago Bértiz, todos cenando, y pude verlos a esos ídolos a la distancia, pese a que los tenía a 3 metros pero estaban tan lejos de mí, a esa gente se la ve lejos. Y yo a partir de allí hice una gran amistad con Julio Quintanilla y los hermanos Burmaz que son los que más lo ayudaron en sus malos momentos, siempre recordaban que había un pibe que siempre iba al hospital San Antonio, donde está actualmente el barrio San Antonio, a visitarlo a Don Julio Quintanilla cuando estaba internado allí; ese pibe que iba a visitarlo era yo. Iba todos los días hasta que los hermanos Burmaz lo sacan del hospital y lo llevan a la casa y después le perdí pisada, y cuando me entere que falleció ya había pasado un mes largo.

Después tengo la suerte de cantar junto con Tino Neglia cuando se instala un busto de bronce con la imagen de Don Julio. La Poesía de Tino y yo con las canciones de Quintanilla en la entrada del Teatro me invitan para que fuera y quienes lo hacen son los hermanos Burmaz, de eso no me olvido nunca. Ellos son un dúo de hermanos que viven en Godoy Cruz, mecánicos de profesión pero músicos de alma, uno guitarrista, otro con bandoneón que hacían un folclore cuyano muy puro.

Estuve con Lolita Torres en una mesa redonda de la LV10 cuando estaba en la calle General Paz y San Martin. Además estaba Ariel Ramírez, Enrique Guzmán el cantante de tango, y el que dirigía la mesa redonda era Nicolás Segovia, el locutor que hacia las entrevistas. Entonces me pregunta “Has escuchado como dueño de casa lo que ha dicho Lolita Torres, Ariel Ramírez y Quique Guzmán, ¿Qué opinas vos?” Y me salió el indio: “Yo lo único que puedo decir Nicolás es que a mí se me cumplió el sueño del pibe” y continué “Una mesa donde se han hablado cosas tan interesantes e importantes con la mujer que fue el amor de mi vida” (Risas). Cuando yo dije eso ella agachó la cabeza, no sabía dónde meterse, entonces le digo “Señora discúlpeme, quiero que me interprete lo que yo quiero decir, usted fue para mi generación, cuando era adolescente, el amor soñado de todos los muchachos de la Republica Argentina, la novia ideal” (Risas).

¿Y alguna historia con la ‘Señora de la Tonada’?

Yo la conozco a Angelita Aguilera, pero anterior a ella yo conocí a las ‘Cuyanitas’ y a ‘Las Hermanas Rosas’ aunque era más de nombre porque eran de San Carlos, de La Consulta, cantorazas. Y acá en Mendoza ya estaba instalada otra gran cantante ‘Chela’ Corvalán, nadie se acuerda de ella, ni siquiera supieron quien era. Y es una de las grandes cantantes folklóricas cuyanas que tuvo Mendoza. Después conocí con los años a Angelita Aguilera , y venia pisando con todo, pero también en esa época aparece una niña que la llaman ‘La Reina de la Tonada’ que grabó en Buenos Aires, que participó en varios festivales nacionales de folklore, Susanita Díaz y solo tenía 14 años la ‘culilla’ pero cantaba tan precioso, era tan impresionante cuando salía al publico esa ‘flaca’ a cantar con su guitarra y esa voz que tenía que la gente inmediatamente se encariñaba de tal manera que terminó siendo la reina de la tonada pero después predominó el estudio en ella, luego se convirtió en docente y se jubiló como directora y además es mi comadre. Pero, ojo, en aquella época, estaba la Juanita Vera, ésa negra de Lavalle. Gran amiga y mejor cantora. La Chiqui Fredesvinda Páez, tonadera de alma con quien canté en varios en escenarios como el Festival de Los Venados de Oro de San Luis, Raquel Sosa Cepeda una maipucina que tenía una voz maravillosa y para colmo… tonadera.

También se puede nombrar al ‘Polo’ Marquez y al ‘Pocho’ Sosa.

Con el Polo comenzamos en el año ’57 o ’58, desde ahí ya nos juntábamos en el barrio a cantar y en esa época le hacía al folklore y además fue el primer bailarín que yo vi haciendo malambo con boleadoras y cuchillo, tenía un traje de gaucho color bordó. Era impresionante lo que hacía con su baile, pero era más impresionante lo que hacía como cantante.

Se dedicó al canto melódico el Polo.

Si, se dedicó a la música melódica, pero nosotros hicimos primero ‘Cordilleranos’, un conjunto que era Pablito Godoy, Ernesto Villegas, Polo Márquez o Polo Maturano, y yo. Éramos un cuarteto y sonaba tan fuerte, tan fuerte que un día nos sentamos a tomar mate en la casa de Ernesto Villegas y nos sinceramos. “Polo, ¿vos querés seguir con el conjunto?”, “Mira, mi inquietud es seguir como solista” y se fue del conjunto. Entonces viene otro muchacho, Dante Barrionuevo, y comenzamos con ‘Las Voces del Quebrachal’ y ahí hacíamos audiciones en la LV10 y nos contrataban.

Con el Polo somos hermanos. Yo siempre digo que si hay un ser que yo quiero mucho es al Polo, porque hay que conocerlo profundamente para darse cuenta por qué él es como es. Yo lo tuve en mi casa después que se había divorciado de su primer matrimonio, cuando nació Gustavito (Maturano), un cantorazo. A ese niño le canté la primer tonada junto a su cunita, por lo que tenemos una relación de hermandad con el Polo. Hoy lo veo a Gustavo y me vienen todos los recuerdos más bonitos.

Después viene el ‘Pocho’, lo conozco cuando estaba en un conjunto que tenían en la 5ta. Sección (Capital), un cuarteto creo que era ‘Los Piyunche’ con Gerardo Poblet.

Vos viste formar y crecer a grandes artistas como ‘Golondrina Ruiz’, ‘Pocho Sosa’. Qué otros hay que viste comenzar junto con vos, que los ayudaste y hoy estas orgulloso de verlos consagrados.

Yo ayudar no ayude a nadie, lo que lograron lo hicieron por meritos propios y porque lo hacían bien. La alegría mía puede ser la de Polo, porque corría el año ’70 y yo estaba en un comercio de la calle Vicente Zapata comprando un televisor blanco y negro en crédito de 48 cuotas, estaba con mi señora (Martha) y veo un jingle de publicidad en la televisión del negocio y ahí estaba Polo y esa fue una de las mayores alegrías de mi vida verlo a mi hermano, ahí dije “Polo llegaste”. Tal es así que cada vez que íbamos para Buenos Aires la visita obligada era ir a verlo cantar porque estaba con todos los grandes y él era uno más de esos grandes. Varias veces estaba en un lugar que se llamaba ‘Lagar del Virrey’ que era un boliche escondido en un sótano donde estaba Piazzolla, Ruth Durante, etc. Y estaban todos en el mismo letrero, ninguno sobresalía de más. Él fue una de mis grandes alegrías.

Yo tengo un hermano (Hugo Murúa) que es un cantorazo y que pudo llegar a mucho, tuvo oportunidades y ofrecimientos y los desechó porque prefirió un perfil bajo y resguardarse. Es un cantorazo, pero será mi gran pregunta de interrogación. Siendo tan cantorazo, decidió hacer la suya. Conmigo hacía un Dúo Impresionante.

Tambien te diste el gusto de cantar con dos grandes de dimensiones internacionales, desconocidos y olvidados como Daniel Riolobos y Leo Marini.

Si, yo diría ni desconocidos ni olvidados. Son dos grandes. Lo que pasa es que son mendocinos. (Risas). Con Daniel tuve la suerte de cantar con él. En una oportunidad terminé de hacer una audición en la LV8 y me fui a Villa Marta, parte de Villa Jovita, en el Oeste de Godoy Cruz y allí había una fiesta muy grande al punto de cortar la calle y poner un escenario grandísimo y cuando voy para el escenario ahí estaba el Daniel y me mira y me dice “¿Cómo te va Muruíta?”, y le respondí “Bien Dani, ¿Vas a cantar?”, y me dice “Ahí van a armar el aparato este para no mezclar mal las cosas porque vos haces folklore y yo melódico. Así que vamos a ordenar el espectáculo este, porque no es cosa de subir así sin que este organizado”, haciéndome un guiño y una sonrisa cómplice. Ahí estuvimos charlando hasta que apareció Julio Rafael Rojo quien era joven pero ya era locutor y sube al escenario y empieza a explicar al público el por qué del festival, el cual estaba lleno de bote a bote y entonces me anuncia como lo hacían en esa época, como “la primera voz de Mendoza” (yo nunca me lo creí) y canto; después lo hace un trió de Buenos Aires que hacían folklore y luego Daniel, que tenía un pianista que lo acompañaba, Chiquito Roccetti. Terminó y nos fuimos a la casa de él donde estuvimos hasta el otro día guitarreando y charlando, hasta que él tuvo que volar lejos y se fue primero a Buenos Aires y después a México donde se transformó en un ídolo. Allí tenía un admirador muy grande, inalcanzable para muchos y que lo conoció una vez que tocaba en México y después, cada vez que viajaba a Nueva York o Los Ángeles siempre había una mesa al lado del escenario y ahí estaba sentado Frank Sinatra.

Algo similar pasa con Leo Marini que también fue casi olvidado en Mendoza y reconocido en el mundo, porque es un privilegiado de virtudes y de humildades. El arrancó como cantor melódico previo a Daniel, porque tiene películas con Amelita Vargas, comedias inolvidables donde canta él. Era pituco pero nadie lo conocía profundamente, era tremendamente sencillo, un muchacho mas de barrio y con él también tuve la suerte de cantar. En Chile, Perú, Colombia, Venezuela lo conocían, y puedo decirte que era Gardel. En Buenos Aires se cansó de hacer cine, por eso nunca voy a entender cómo acá en Mendoza nunca nada. Hoy estas y mañana… sos olvido.

Los grandes medios de comunicación locales desconocen la historia, por eso no le dan bolilla. Muchas veces me ha pasado de escuchar Cadena 3 y hay programas donde pasan música folklórica de todos los grandes mendocinos que Mendoza ignora. Lo escucho porque me reencuentro con viejas grabaciones que hablan de la historia de diferentes cantantes. Es como reencontrarme con el tiempo de oro de la radio.

Yo la vez pasada fui y no vi en la entrada la estatua de Julio Quintanilla, quisiera saber qué hicieron con ese busto, si lo cambiaron por el busto del capitán Piluso o no sé qué es lo que han hecho, pero me extrañó mucho ver ese espacio vacío porque está registrado en los diarios cuando se ha hecho esa inauguración, inclusive tengo las gacetillas del diario, tengo todo.

Y en los artistas que están intentando rescatar lo nuestro. Que mensaje le das vos que ya tenés 58 años en el círculo superior de la música.

A los muchachos… a los no tan jóvenes y a los más jovencitos. Primero les voy a decir lo que me dijo mi papa cuando yo comencé a agarrar la guitarra en serio: “Guillermo, no te la creas, esto dura poco y por ahí te podes pegar con la piedra en los dientes y ese golpe es muy feo. Trata de mantenerte siempre atento a ser un sujeto respetable, respetuoso y dedicale tu vida a la música por la música misma, porque la amás, la llevás en la sangre. Pero lo que te vuelvo a repetir es que no te la creas, dura poco”. Y esto se lo digo yo a los muchachos, a los que hacen una música determinada, a cualquier género de música, a los chicos que están actuando actualmente les digo que no se la crean, que pongan lo mejor de sí porque capacidad es lo que les sobra, tienen muchas virtudes, son creativos, tienen cosas muy bonitas y muchas veces por una zoncera destruyen todo lo bonito que vienen construyendo. O sea que sin darse cuenta tiran abajo una cosa que venían construyendo una cosa bonita. Y son ellos los mismos que se encargan de destruir, nadie los destruye, pero hay que tener mucho cuidado, tienen que tener respeto y que traten de sondear la historia de la música de Mendoza y si no la encuentran, yo puedo ser uno, uno más de los que pueden charlar con ellos y decirle de dónde venimos, que es muy importante saber de dónde venimos para saber a dónde vamos. No equivocar el camino es saber de dónde venimos y no creérsela porque no hay capital más bonito en un artista que la humildad.

  Nota publicada en la edición de Febrero/Abril de 2014

Lorena Astudillo: "el folklore siempre me vuelve a convocar"

lorenaastudillo

El pasado 28 de noviembre tuvimos el agrado de conocer a esta gran cantautora bonaerense en una nueva edición del Americanto. A continuación, las palabras que nos dejó luego del show brindado en Mendoza.

“Yo soy de Buenos Aires, porteña, pero con el corazón ahí al paisaje folklórico”, se presenta, y continúa diciendo: “Tanto del norte como de… ahora voy descubriendo distintas zonas del país y a medida que voy viajando voy enamorándome de diversas zonas y diversas músicas. Pero fundamentalmente el folklore que yo hago apunta al norte, a la copla, a la vidala, al Cuchi Leguizamón al que dediqué mi primer disco”.

 - Justamente te estaba por preguntar en qué consistía tu repertorio o de qué intentás llenar tu repertorio.

- Siempre tiene que ver con una circunstancia, es coyuntural. Para un artista, que yo ya a esta altura aunque me de pudor decir “un artista” porque siempre me suena una cosa muy grande, es una forma de vida. Y para mí depende de la circunstancia que esté atravesando lo que voy a elegir cantar. El primer disco se lo dedico al Cuchi Leguizamón, el segundo fue un poquito más amplio… ya tengo cinco, el último por ejemplo que se llama Un Mar de Flores es todo de propia autoría. Pero por alguna razón el folklore me sigue convocando, es algo… yo estoy abierta porque para mí la música es universal, es oceánica, es lo que nos permite comunicarnos. He viajado incluso más allá del océano –porque me fui a España- y la música es un lenguaje más allá de cualquier límite. Pero así y todo, el folklore, la forma del folklore y el espíritu del folklore me siguen convocando, así que he compuesto todas obras folklóricas en este último disco.

- Para nosotros es un gusto que estés acá en Mendoza. ¿Es la primera vez que venís?

-  A cantar sí.

- ¿Cómo te hemos recibido? ¿Qué sensación has tenido al pisar el escenario del Americanto?

- Yo al Americanto le tenía ganas hace como tres años, y no lográbamos estar. Y bueno, llegó el momento y la verdad que es un público muy sutil. La semana pasada estuve en otro festival tan multitudinario como éste pero con otro perfil, con lo cual se escuchaba menos lo sutil. Pero acá celebran lo sutil, hay una escucha más abierta, así que es un placer esta noche y todo lo que fue la organización, porque nos trataron súper bien la gente de Cultura, nos cuidó muchísimo así que estamos muy muy contentos realmente de estar acá.

- Vos nombraste en el escenario a Raúl Carnota. ¿Qué te dejó él como músico, como persona? ¿En qué te inspira?

- En muchas cosas. Primero porque lo conocía personalmente, he tenido una amistad digamos, un contacto. Pero la obra de Raúl es increíble, es una obra totalmente inspirada, generosa. ¿Ves? Ahí trascienden los límites, porque a él vos lo imaginás minimamente santiagueño por la forma en la que habla, en las canciones, en las zambas, en las chacareras, y es rosarino y es muy porteño también. Sin embargo su alma vibra con esos paisajes, y es una obra que de algún modo revoluciona el folklore contemporáneo, así que me dejó mucho.

- Nuevamente te felicitamos por tu obra y te agradecemos por estar acá, aunque te comprometemos a hacer algo cuyano para la próxima (risas).

- Totalmente. Primero porque yo comparto un proyecto con una gran cantante mendocina que es Mónica Abraham a quien amo a nivel personal y como artista, y ella canta esas tonadas y me muero de amor, pero como las canta ella yo digo “ahí no me meto”. Pero cuando vuelva con Marcos Di Paolo que también es mendocino y un maravilloso guitarrista, vamos a traer para que nos conviden con el cogollo y que nos paguen, que yo les haga el cogollo y ustedes me paguen.

- Buenísimo, ha sido un gusto, muchas gracias.

- Gracias a vos.


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JULIÁN TERÁN, cuando la poesía se encarna en la piel.

Este joven intérprete y compositor, nació en La Plata pero de chiquito se fue a vivir a San Miguel del Monte (Provincia de Buenos Aires) y más tarde su pasión lo llevó a Capital Federal a estudiar arte. En esta entrevista exclusiva realizada en la Plaza de Godoy Cruz, descubrimos un poco a Julián Terán, quien ya está firme en su corta carrera como músico.

Tuvimos la grata oportunidad de conocerte en Potrerillos, decinos qué sensación te deja Mendoza y si te llevás algo del folklore de la provincia.

No sé si me llevo mucho del folklore porque ya traía en realidad mucho del folklore, soy bastante entusiasta de la música cuyana. Lo que sí me llevo es la experiencia esta de haber tocado en Potrerillos, que fue algo improvisado porque se armó en ese mismo día y fue un recital muy especial. Mis compañeros de viaje me lo han dicho, por la generosidad de la gente que estaba presente, aunque éramos pocos en vez de ser un recital donde la gente escucha, aplaude y se va, se armó un debate posterior y discusiones varias, eso fue interesantísimo.

Ahí la gente se quedó sorprendida cuando te escuchaba, porque veía que con un estilo propio bastante característico, bastante particular, no te salías de la lógica del folklore, que por ahí muchas de las nuevas generaciones piensan que marcar una particularidad supone salirse de esa lógica. ¿Cómo conjugás eso y cuál es el concepto de música que vos querés transmitir?

Yo creo que la gente por ahí logra atravesar eso y llegar a ver algo muy claro porque es mi intención justamente eso, que la música sea un canal muy directo, muy claro, y donde lo folklórico está creo que puesto desde un lugar… desde lo musical está en la raíz casi. Yo consideraría al folklore en la raíz, desde un lado muy intuitivo, muy sin estudio, con mucha crudeza, con mucha cosa directa, sin nada de rebusques ni nada de la sapiencia de la música ni del estudio concienzudo de algo, sino como algo muy directo. Ahí también es donde entra la parte personal mía, de lo que yo le meto, de lo que yo considero que es folklore. Pero yo creo que lo más directo está, que lo más claro está en la forma de interpretar eso, de cómo yo me muestro delante de la gente con la guitarra, no cantando ni tocando de la mejor manera –no quiero decir que lo haga mal tampoco-, es algo bien sincero. De ahí que también vienen varios de mis referentes del folklore que son músicos que tienen esa forma también. Desde Yupanqui, Violeta Parra, o sea, nunca vas a escuchar una orquestación detrás, y esa es la manera que ellos tienen de mostrar sus canciones. Después justamente el folklore se encarga de que esas canciones se conviertan después en… y llenarlas de adornos y de riquezas, en todas la versiones que se hacen. Ahí es donde se enriquece algo. Pero me parece que el folklore como materia prima tiene que ser ya algo directo.

¿Qué tipo de canciones o de melodías forman parte de tu repertorio. Qué es lo que más te gusta hacer?

Bueno, ahí es donde yo siento que estoy en falta con la música cuyana, que todavía en mi repertorio no ha entrado porque no he sabido encontrarle todavía la vuelta. No he mamado tanto la música cuyana como para poder darle la vuelta que necesito para hacerla mía. En cambio con la zamba, zambas tengo varias. Que no tienen la estructura clásica de zamba, o sea… una vez recuerdo que había tocado en un lugar y presenté un tema que incluía la palabra zamba en el título y cuando terminé… “¡eh pero eso no es zamba, eso no se puede bailar!”, bueno, qué se yo, tiene un aire a zamba. Entonces bueno, con esos aires que yo busco y que encuentro, creo que el de la zamba es el más cercano, el que fluye más naturalmente en mis canciones.

¿Y qué otros? Porque tocaste varios estilos en el recital de Potrerillos.

Tengo un par de bagualas también, ahora estoy terminando un disco que se va a llamar Litoralísimo. Seleccioné seis canciones que son experiencia de viajes que he hecho por Misiones, Chaco, Corrientes, y todas tienen un poquito ese aire. Por ahí alguna que es un poquito un chamamé sin llegar a serlo, otra tiene como esa cadencia del rasguido doble. Y también introduje un poquito de sonoridad misma también, no solo en la forma musical, sino que compartí también con un músico que toca el acordeón, hay un cuatro venezolano también. Entonces ya hay un poco también de búsqueda de sonido. Y las letras también hablan mucho del aire del lugar. La palabra Paraná aparece en varios lados. Y después, volviendo a otras músicas que hago, por ahí surgen aires de chacarera, de vidalas.

En cuanto al contenido de las letras que vos hacés, ¿en qué te inspirás, cómo llegás a eso, qué buscas transmitir?

No sé si hay una búsqueda de transmisión de algo, porque por ahí las letras que son más apuntadas a algo son siguiendo la forma musical que me invita a tal cosa. Por ejemplo, algunas de estas letras que hice con este aire litoraleño como que me gustaba también jugar con la idea del río, con la idea del calor, del aire de ahí. Pero en muchas otras letras en realidad son como experiencias personales, sentimientos. Algunas son bastante crípticas igual, así que no es que esté buscando transmitir nada.

¿Sos de pensar en hacer canciones con algún contenido social, más profundas?

En realidad sí, eso es algo que me interesa porque es algo que todavía no he llegado a lograr del todo porque, justamente, nunca busco nada artificialmente, trato de que eso se empiece a manifestar solo. Entonces, para llegar a eso, a este tema del compromiso social, lo cual me interesa mucho, no se me hace piel en la poesía digamos. Eso está más en el ver crítico sobre ciertas cosas, en las conversaciones, en las charlas, pero no ha llegado a manifestarse en la poesía. En algunas sí, en un par de canciones nuevas. En una del disco nuevo, en un tema que se llama San Pedro Pescador, que es un barrio de ahí del Chaco en el cual estuve conviviendo con la gente y que tienen una lucha muy fuerte para que les construyan un murallón en el río, entonces la letra sí habla un poco de eso. Después tengo otras dos canciones que hablan del Paraguay que tienen sentido social pero con un retraso en sentido social histórico, porque son como cosas muy fuertes de la guerra con el Paraguay. Pero creo que todas esas cosas necesitan maduración. De ahí mismo también que cuando te hablo de la música cuyana se que, como a mí no me gusta apurar ningún proceso, se convierte en algo artificioso que no es algo sincero. Creo que las letras necesitan ese tiempo. Las letras que yo voy haciendo se nutren de pequeñas anotaciones o por ahí dejo que la canción y la melodía misma me hable, y salen palabras que después terminan convirtiéndose en canción.

¿Cómo ves vos el folklore argentino hoy? Si tuvieras que ser duro o tuvieras que reconocer aspectos buenos…

Primero tengo que aclarar que no conozco realmente… o sea, conozco mucho pero no estoy muy metido en ningún ámbito folklórico con lo cual mi mirada es un poco de afuera. Pero sí trato de internalizarme con muchas cosas. Y lo que veo, yo trato de buscar las cosas que me interesan, y mucho de lo que se denomina folklore hoy en día son cosas que yo desecho. Lo que me interesa del folklore hoy en día es que hay muchos compositores que están componiendo desde el mismo lugar que estamos charlando de este lado digamos. Componiendo desde un lado personal y muy sincero, sin nada de búsqueda, que se tiene que transformar, como ha pasado tiempo atrás que simplemente se cambió la sonoridad de ciertas cosas donde en vez de tener una guitarra criolla ya hay una guitarra eléctrica y un bajo pero las formas siguen siendo las mismas. Lo que generaban era más ruido, como más peso en los acentos bailables, con la batería, pero ahí no hubo un cambio en lo que se llamó nuevo folklore hace unos diez años atrás. Eso no tenía nada de nuevo, lo que tenía de nuevo era cambiarle el ruido, hacerlo más sonoro, hacerlo folklore de estadio.

¿Y desde afuera cómo ves vos el folklore cuyano?

El folklore cuyano yo lo empecé a conocer hace mucho tiempo. Yo tengo unos amigos de mi pueblo, dos amigos de la infancia, que tenían un dúo folklórico que se llamaba Los Del Monte –yo soy de Monte, ese es mi pueblo-. Después dejaron de tocar, pero el único disco que hicieron creo que la mitad de las canciones que tenían eran cuyanas. Y ahí yo creo que fue mi introducción, de conocer esas guitarras que van como saltando, tin-tiri ri-tin-tin (tararea), y me acuerdo que ellos tenían dos guitarristas invitados en el disco. Uno que era más grande y otro más joven, y mi amigo me hacía notar la destreza y me decía “notá cómo ésta tiene un espíritu más cuyano”, el resto era como más melodioso, con notas más estiradas. Esa fue creo mi primera introducción al folklore cuyano, además de canciones que hablaban del vino. Después con Mercedes Sosa seguí escuchando cosas así, pero creo que mi verdadero amor con el folklore cuyano vino de la mano con Orozco-Barrientos, y de ahí conocer a Palorma, que ellos lo mencionan constantemente, Buenaventura Luna y otros más de la zona de Cuyo. Y también de ver por la tele, por ejemplo en el programa del Chango Spasiuk. Y las costumbres, que la música cuyana no es solo para ser tocada o escuchada, sino para compartir, las serenatas, el cogollo, la copa de vino, las dedicatorias que se hacen en cualquier canción como inspiración del momento. Esas cosas las conocí a través de la tele debo reconocerlo, no he tenido muchas vivencias con eso.

Si un niño está empezando a tocar la guitarra y le gusta el folklore, ¿qué le dirías?

Que tenga paciencia, porque yo cuando era chico también empecé a tocar la guitarra a los ocho años con un maestro que me enseñaba folklore folklore (enfatiza dos veces). Y yo lo odiaba, odiaba que me hiciera tocar esas canciones. Después me olvidé de todo, olvidé tocar la guitarra, olvidé esas canciones, aprendí solo, entré por el camino del rock y otros lados, y lo volví a descubrir de grande y me di cuenta que hay un mundo increíble.

¿Considerás que en los últimos años se ha vuelto a revalorizar el folklore? Como que hubo una época en que estuvo mal visto por parte de la juventud, o hasta era sinónimo de burlas escuchar este género. Y en los últimos años hemos visto que hay mucha juventud que ha vuelto, más allá de que pueda haber –nos pese o no- un fenómeno Soledad o Los Nocheros que lo haya atraído o hasta el mismo Chaqueño, pero hay muchos artistas que venían del rock que hoy están haciendo folklore. ¿Creés que hay una vuelta aunque sea a revalorizarlo, o que se le tiene más respeto?

Es que yo creo que hay algo muy importante justamente en esto que estabas mencionando. El músico también tiene una responsabilidad hacia su público, y un músico real tiene que conocer un poco todo, desde el rock y el folklore, respetar todo por más que guste o no, respetar y saber cuáles son las manifestaciones musicales que tenemos al alcance. Entonces cuando un músico de estos pasa del rock al folklore, ése músico es el que le está abriendo las puertas al público también, el que les está mostrando la ventana diciendo “miren chicos esto también, no se pierdan este mundo”. El público por ahí no tiene el deber de estar atento a todo lo que pasa, pero es que nadie se puso con él a hacerlo escuchar, a mostrarle que hay mundos increíbles. Mucho de eso que está pasando tiene que ver con que los músicos mismos que se han ganado el respeto o la admiración o la atención de la juventud con el rock –porque siempre es lo más fácil, por lo que fuere- una música de acceso más directo, volver y decirle “te traigo esto también, escuchá esto que es muy valioso”.

Está bueno como estrategia. El hecho de que Mercedes Sosa grabara con grandes del rock y hasta con René de Calle 13, es una estrategia muy buena para que los jóvenes que escuchan esa música se animen a escuchar otra cosa.

Claro. Vos fijate que todos estos a los que llamaba Mercedes Sosa tenían una gran admiración por ella, y no todo músico la tiene. Hay que comprender realmente todo lo que hay en ese mundo, hay una montaña de oro allí. Por ahí la gente tiene un prejuicio de antemano con el folklore y listo, le cierra la puerta. Quizá a Mercedes Sosa no le daban importancia, pero viene Spinetta o el de Calle 13 y dice “no, mirá, yo hice esto con la Negra Sosa, hay todo un mundo detrás”. Son abridores de puertas o de ventanas o aunque sea una rendija.

Bueno, vos nombraste como referentes a Yupanqui, a Violeta Parra, a Orozco-Barrientos…

Al Chango Spasiuk, y como yéndome atrás en el tiempo… para mí la fuente más rica de donde uno puede beber las aguas más claras de lo que queremos tomar musicalmente están siempre un poquito más atrás. Entonces yendo bien atrás uno agarra esta cosa en estado puro: Yupanqui, Parra, Zitarrosa, Simón Díaz, Chabuca Granda, y ahí ya hice un recorrido por América. Después de haber mamado bien eso, uno vuelve y se pone a ver el brillo y el color que ha tomado el agua con Orozco-Barrientos, con el Chango Spasiuk, Acá Seca Trío con Juan Quintero, Mariana Baraj también es muy interesante. Y después otros muy jóvenes que están tocando en Buenos Aires como Sofía Viola que está tomando cosas muy interesantes de aquí y de allá. Como yo, mis canciones muchas están más pegadas a la canción o al rock.

Ya salió Litoralísimo, ¿cuándo sale Cuyanísimo?

Tendría que volver para mamar más estas cosas de acá.

Queda el compromiso de volver a Mendoza.

Si señor, por supuesto. Pero me gustaría tener un buen guitarrista que me acompañe, aunque a mí me gusta buscar la simpleza en las canciones.

Julián Terán

Julián Terán

https://www.facebook.com/julian.teran.33 | http://julianteran.bandcamp.com/album/juli-n-ter-n

  Nota publicada en la edición de Febrero de 2014

Florencia Dávalos, semilla viva de nuestro folklore

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Cuando alguien logra juntar un conjunto de tradiciones, mitos o creencias populares de un lugar o ensayar con su voz la musicalidad de un suelo, a modo propio, como semilla de éste; está transformándose en rama del folklore porque es esto la esencia toda del mismo. Nuestro Folklore Nacional se constituye con hombres y nombres que forjaron sus raíces a lo ancho y largo del país, entre esos mártires hacedores encontramos hoy a Jaime Dávalos -aunque físicamente haya marchado en 1981-, decía Hamlet Lima Quintana que “En el hijo se puede volver nuevo”-. Vuelven a renacer sus poemas y canciones en la voz de su hija menor, Florencia; una semilla musical que va madurando sobre exquisito viento de cuecas, chacareras y coplas. “Memoria de la semilla” es el nombre del primer disco solista de ésta joven artista, que ya supo obtener dos valiosos Premios Gardel, por parte de CAPIF -Mejor Álbum Artista Femenina y Mejor Álbum Nuevo Artista Femenina de Folklore 2013-.

En su casa de la Localidad de Zárate, provincia de Buenos Aires donde reside Florencia Dávalos, accedió a una entrevista exclusiva para Decires de la Cuyanía y MDZ. Esto decía sobre su vida musical, el éxito obtenido y la magnífica responsabilidad de mantener viva la llama de su padre:

- ¿Cuál es tu sensación interna al decir que “Memoria de la Semilla” es una comunión de almas entrelazadas alrededor del mismo fuego?

- Voy a citar un texto escrito por mi padre refiriéndose a la creación de la ZAMBA DE LA CANDELARIA: […] Somos nuestro antepasado. Los antiguos, que no tomaban tan superficialmente ningún hecho por simple que pareciera, veían en el crepúsculo la partida del sol con la pavorosa sospecha de que pudiese no volver más. Los días, con su fugacidad tentaban el corazón a ver en ellos una representación, un aviso de los dioses, queriéndonos alertar contra la ilusión ingenua de eternidad con que suele embriagarnos la luz del pleno día. [… ] Cuando encendemos el fuego del fogón criollo, estamos encendiendo el mismo en que se calentaron las manos los artífices del sílice y el hueso, o ante el que bailaron para encantar al sol los sacerdotes del incario. En una de esas cacharpayas, de esas despedidas tradicionales, nació la música de esta zamba.

La canción corrió hacia el pueblo cargada con la fuerza de lo que en ella apenas pudimos balbucir. Anduvo en los boliches, peñas, despedidas y churrasqueadas visitando la reunión humana en busca de bocas que la digan como una fórmula mágica para crear comunicación (...)

"Una comunión de almas entrelazadas alrededor del mismo fuego" alude a una celebración alrededor del fuego, núcleo convocante, círculo mágico creado para la reunión entre los hombres en busca de la comunicación.

 Jaime Dávalos, nombra, y al nombrar crea con su palabra un universo. Su voz poética viene de muy lejos. Se nutre de la historia, de la filosofía, de la geografía y de la literatura universal. Desde ese ser anónimo, sombra que anda caminando, pinta al hombre con sus luces y oscuridades. Nos habla de nosotros mismos. Eleva a través del canto a los trabajadores, a la categoría de héroes cotidianos. Se acerca, pero no para observarlos como piezas de museo o rarezas en vía de extinción; sino para comunicarse, para aprender de ellos, para entender quién es él y toma el lugar del medium desentrañando a través de la palabra todo lo que misteriosamente el silencio del pueblo, lleno de sabiduría, le va dictando. Él mismo dice: "...en la canción, dejar el testimonio de la poesía que nos visitaba, para que con fundamento cante el pueblo y con el canto se despene el alma...".

El canto es comunicación. El fuego es nuestro núcleo convocante. La obra de éste poeta, como el fuego, convoca a la reunión a la celebración. Es un Homenaje a nuestro legado poético musical. Por eso digo: "TODOS SOMOS HEREDEROS DE SU VOZ POÉTICA. SOMOS MEMORIA. SOMOS SEMILLA". En cada uno de nosotros está la semilla de la memoria individual que a su vez conforma la Memoria Colectiva.

- Creás en 2010 el “Proyecto Memoria de la Semilla” en homenaje a tu padre y es declarado de Interés Nacional por el Senado de las Nación Argentina y de Interés Cultural por la Secretaría de Cultura de Salta y también la ciudad de Zárate, a todo ello hay que sumarle el apoyo de la Academia de Folklore de la República Argentina y la Biblioteca Nacional. ¿Imaginaste alguna vez tanta trascendencia?

- El proyecto Memoria de la Semilla nace, en 2010, después de largo tiempo de maduración dentro de mí. De haber leído, buscado, preguntado, recopilado, todo lo que tuviese a mi alcance sobre mi padre. El motivo tuvo que ver con una necesidad muy personal de encontrarme con él de algún modo. De entender ausencias, amores, desamores y vacíos existenciales. Al perder a mi padre a los 11 años, hubo un montón de cosas que me perdí de vivir con él. Y una manera de reconciliarme y reencontrarme fue a través de su obra.

Pero por supuesto que el proyecto es mucho más amplio, pues cuando hablo de Memoria de la Semilla, no es sólo mi semilla, sino la que cada uno trae en la génesis. Y desde allí, se esparcen hacia lo colectivo. Era una manera de apropiarme de mi historia familiar y al mismo tiempo entregar ese legado para que nuevas generaciones tuvieran acceso a ésta obra. Pienso que no ha tenido la debida difusión que merece por su calidad poética y por ser Jaime Dávalos uno de los referentes máximos de la poesía argentina dentro de la canción popular.

Creo que el apoyo de todas las instituciones que nombrás es el principio de un reconocimiento largamente esperado. Y me alegro de ser quien lleva adelante la amorosa tarea de unir los pedazos. Pero claro, no estoy sola, me acompañan muchas personas desde lo familiar, desde la amistad y sobre todo desde el amor por el viejo.

- ¿Sentiste en algún momento que la acción del canto era una deuda pendiente para con vos misma, sabiendo que te dedicaste al vestuario escénico por veinte años?

-Desde que era una niña el canto me acompañó como una sombra. Lo ejercía en soledad, monologando con mi alma. Era, al mismo tiempo, una forma de comunicarme con el todo. Por supuesto que no lo sabía. Pero cada vez que cantaba, algo maravilloso me ocurría; esa dicha y entusiasmo inexplicables, y el deseo de seguir y seguir, hasta olvidarse del tiempo.

Pasaron los años y a pesar de que elegí otros caminos artísticos, llegó el momento en que el canto llamo a las puertas de mi alma. Desperté. No sé exactamente que fue lo que me hizo recordar que amaba la música y que tenía que volver a hacerlo. Un llamado desde el fondo del tiempo, algo que me dictaba la sangre, quien sabe. Lo cierto es que, en vez de hacerme la distraída, decidí escucharlo.

Lo gracioso es que mientras realizaba trabajos de vestuario (esto se puede cotejar con todas mis colegas vestuaristas) cantaba entre los percheros. Cada palabra que escuchaba por ahí me remitía a alguna canción que brotaba sin pensar, como el agua de una vertiente. Naturalmente. Todas mis compañeras y mis amigos me decían que por qué no cantaba. Era a veces como un reclamo.

Fue un camino de maduración necesario y hacerme cargo del don innato de poder transmitir a través de la voz un mensaje. Al principio, saber que contaba con el instrumento, pero eso duró muy poco tiempo, hasta que entendí que no era solamente tener una linda y armoniosa voz, sino que ella era el vehículo para comunicarme. Y entonces comencé a preguntarme qué quería decir, cuál era mi mensaje. Es un camino maravilloso de autoconocimiento y de entrenamiento permanente.

- El lanzamiento del disco en 2012 contiene 18 obras de Jaime Dávalos, compuestas junto a reconocidos gigantes del plano artístico y a ello debe agregarse la participación de actuales destacados de la música popular. ¿Cómo te sentiste al cargar en piel y voz el peso de las obras de tu padre?

- El disco MEMORIA DE LA SEMILLA es parte del proyecto que lleva el mismo nombre. Digamos que es el primer fruto de éste árbol.

Estoy sumamente agradecida por haber sido acompañada por los talentosos músicos y artistas que participaron desinteresadamente. Admiro y respeto a cada uno de los artistas que convoqué y fueron elegidos porque alguna ligadura tenían conmigo y con mi padre.

La producción artística y musical de mi hermano Marcelo fue un gran sostén para lograr la realización de éste álbum. Ese sostén necesario para que pudiera entregar mi voz de la mejor manera al servicio de una obra que tenía una carga emotiva muy fuerte. Poder estar presente con mi cuerpo y mi voz en la obra; que ella hable y no colocarme por delante de ella. Ese es un trabajo para mi muy interesante para hacer y que intentamos quedara plasmado en el disco.

 - Marcelo, tu hermano, es parte de la dirección musical ¿se siente más la sangre Dávalos unida a la tanta fuerza del disco en sí?

 - Creo que sí, pues la sangre nos lleva por lugares que ni nosotros sabemos bien por qué, pero allí vamos como sonámbulos siguiendo el rastro.

Para Marcelo creo que fue una gran pista de aterrizaje, pues hasta el momento de comenzar la producción del disco estaba viviendo en Mijas, España. Llegó después de 10 años y se puso de lleno con toda su potencialidad musical, artística y productiva con éste disco. Le dedicó muchísimas horas de trabajo. Realmente dejó todo allí.

- ¿Soñaste alguna vez que tu primer disco sería premiado con dos Premios Gardel a sólo un año de haber visto la luz?

- Como es una producción independiente, llevé personalmente el disco y lo postulé. Lo hice porque estaba convencida de que era un buen material y quería saber qué le parecía al resto del mundo de la música, periodistas, etc., que forman parte del jurado de CAPIF.

La verdad es que fue una gratificante y sorprendente noticia la nominación a los Premios Gardel. Ese momento fue un festejo y una alegría, pues estaba nominada en dos rubros. Era como un sueño.

Algunos amigos músicos y productores se largaban a predecir que al menos uno me darían. Había una lucecita en el camino.

La gran sorpresa fue cuando estuve en la ceremonia de entrega de los premios y me nombraron dos veces. Muy conmovedor momento. Muchas emociones, alegría, agradecimiento y la confirmación de mi decisión del camino en el canto.

- Luego de tantas presentaciones a lo largo y ancho del país, como aquellas en Colombia ¿cómo notás por parte del público el impacto de ser la semilla viva de Jaime?

- Uy! es un amor que se transfiere y se entrega. Un ida y vuelta maravilloso. Entender la trascendencia de su obra y de su paso por éste mundo. Realmente siento que éste poeta no ha muerto. Como todos los poetas y artistas que nos dejan su huella honda en el corazón del pueblo.

Cada concierto es para mí un ritual con el público. La entrega de todo lo que soy y traigo en mi memoria, en mi sangre. Aparecen los duendes que acompañan. El viejo siempre está allí haciendo de las suyas, moviendo los hilos.

Hay una muy buena recepción del material por las generaciones contemporáneas al nacimiento y auge de éstas canciones. Personas que reviven en cada encuentro en vivo, una parte de su historia.

También las nuevas generaciones que quizás saben lejanamente quien fue Jaime Dávalos porque sus padres se lo contaron, o porque conocen alguna que otra canción, reciben con mucho cariño y respeto éste trabajo.

En Colombia, particularmente, me ocurrió que el concierto fue en una sala como para 100 personas. Fue en el marco del 15° Festival Bandola en Sevilla Valle. Había llevado un audiovisual que realizó hace muchos años Ricardo Aceval sobre mi padre. Y además, el concierto iba intercalando las canciones con algunos audios de poemas recitados por él.

Se largó una tormenta eléctrica que dejó a la sala a oscuras antes de comenzar el concierto. Creí que me moría, que no iba a poder hacerlo o sostenerlo, porque se me había truncado el plan original. Por suerte, mi amiga Martha Elena Hoyos, quien me convocó para el festival, me alentó a no desesperar y que lo hiciéramos a la luz de las velas y sin sonido. Y así lo hicimos. Armamos en el escenario un montón de cubos con velas apoyadas que iluminaban la escena. Una guitarra y mi voz. Nada más. Fue mágico. Pensaba que los colombianos con tanto bullerengue, bambuco, cumbia y joropos, se me iban a aburrir con las zambas, las tonadas, la milonga, pero no. Hubo un momento de magia y conexión muy hermosa cuando canté Las Golondrinas. El público cantó a coro conmigo toda la canción. ¡Allí comprendí el alma viajera de la golondrina hecha canto!

- Eras muy pequeña cuando tu papá migró físicamente a la eternidad. ¿Más allá de lo musical, cuales son las estrellas propias de él que están encendidas en tu vivir cotidiano?

- El compromiso con el arte. El arte como una herramienta fundamental para realizar cambios internos y en la sociedad, honrando la belleza. Cuando vivimos, soñamos. Ser una soñadora, viajera eterna, de caminos siempre nuevos pero al mismo tiempo viejos y antiguos como la humanidad. Honrar a nuestros antepasados. Encontrarme en el otro en la mirada, en los gestos, compatibilizar. Acercarme desde el amor y la humildad a las cosas más simples de la vida. Comprender quién soy y qué vine a hacer a éste mundo. Preguntármelo cada vez. Ser consciente de la finitud aunque vivamos engañados en nuestro deseo de inmortalidad y vivir cada día como si fuera el último. Buscar la libertad como los pájaros, infinitamente.

Algo de esto está dentro mío y fue sembrado por mi padre y por mi madre. Ellos me enseñaron que el arte está en mí como un camino de liberación y aprendizaje.

- ¿Te dedicas por entero a la música? ¿Ya la considerás como una vocación definitiva?

- Nada es definitivo. La música es un camino posible para construirme pero quién sabe qué caminos puedan abrirse. La escritura es un tema pendiente, o no tanto, porque ya te habrás dado cuenta de que cuando me piden que conteste unas preguntas ¡me largo a escribir un libro! (risas).

La danza, el canto, la escritura, las imágenes, los vestuarios, las escenografías, el espacio, las luces, las sombras, las ideas, todo eso está allí, dando vueltas en mi alma. Todo lo que fui y seré es parte de esta masa que está siendo amasada día a día.

- ¿Qué provocó en vos la tanta crítica constructiva sobre el disco, a manos de grandes como Ramón Navarro, Jorge Marziali, Juan Falú, Jaime Torres, Liliana Herrero y Horacio González, entre otros?

- Muchas lágrimas de emoción, de alegría. Sentir en esas palabras la aceptación y el respeto, que de algún modo son el amor a mi padre, transferido hacia mí. Todos ellos son para mí referentes de la música, de la poesía, del pensamiento y sus apreciaciones son muy valiosas.

- Mucha gente grande conoció toda la obra, o gran parte, creada por tu padre. Mucha juventud se introduce en el mundo del folklore sin conocer demasiado las raíces que lo forjaron. ¿Qué mensaje les darías a ellos como la excelente artista que sos y lo que significa tu apellido en la historia total de nuestro folclore?

- Les diría que se acerquen a las obras de éstos poetas y compositores, como Jaime Dávalos, Eduardo Falú, Manuel Castilla, Cuchi Leguizamón, Armando Tejada Gómez, Hamlet Lima Quintana, César Perdiguero, Ariel Petrochelli, Chivo Valladares, Juan Falú, Jorge Marziali, Ramón Navarro, Ramón Ayala y muchísimos más que nos dejaron un legado enorme que debemos honrar cantando y aprendiendo tal como nos lo dejaron.

Luego vendrán las transformaciones, las propias exploraciones, romper los esquemas, trasgredir los límites. Pero antes hay que saber dónde estamos parados. Quiénes somos. Es como salir de viaje sin haber mirado el mapa. Primero hay que estudiar el terreno y reconocer las rutas trazadas de antemano. Una vez transitadas, podremos buscarle nuestra propia impronta y trazar los propios caminos, sin tratar de ser súper originales y trasgresores; porque a veces, eso resulta una imposición más que una verdadera búsqueda.

- Florencia: ha madurado la noche. A lo lejos se oyen los acordes de “Zamba de la Candelaria” ¿Ayudás al poeta a alumbrar el camino?

- "Mi tarea como artista e intérprete es cultivar las semillas del arte que me fueron heredadas, como compromiso con las raíces de esta tierra y con las de mi sangre". Esto escribí allá por el 2010 cuando redacté el proyecto Memoria de la Semilla. Busco la luz, siempre. Con sus sombras y sus proyecciones. Ojalá mi trabajo ilumine consciencias y abra nuevos caminos llevando el legado de mi padre lo más lejos y profundo posible.

por Lucio Albirosa (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) Nota publicada en la edición de Febrero de 2014

EL FENÓMENO DE LOS BAILES CRIOLLOS CON EL GRUPO LA RIENDA

Ganadores del Premio Escenario 2013 a “Mejor Folklore Tradicional”, los chicos de La Rienda llevan un corto pero productivo tiempo como grupo referente de nuestra música. Además, en cada una de sus presentaciones convocan a cientos de personas dispuestas a bailar danzas tradicionales que ellos mismos ponen en valor.

-¿Cómo nace la idea, cómo se va gestando el grupo? ¿Cómo surge el proyecto?

-Diego Viale: esto comenzó a principios del 2013, vamos a cumplir un año. Empezamos tocando en peñas con Esteban Coria y después se sumó Eduardo Coria y Damián Aguilera. La última y muy reciente incorporación es Fernando Morán.

-Esteban Coria: previamente, algunos veníamos de otras experiencias, como el Grupo La Parra. Luego este se disuelve y encaramos un nuevo proyecto. El nombre La Rienda nos gustó, hubo que ponerlo rápido para salir a tocar.

 -¿Cuál fue el momento o el toque que ustedes sintieron que significó un antes y un después para el grupo?

-Esteban Coria: en realidad han salido muchísimos toques en muy poco tiempo. Tantas presentaciones nos han ayudado a superarnos y seguir adelante, con ensayos a full día y noche. Un momento clave puede ser una presentación en San Rafael y Alvear por la cantidad de gente que conocimos, y peñas a las que hemos asistido donde han estado muchos ballets. Laburar con el Ballet Chacay Manta, que lleva muchísima gente, significó un antes y un después para nosotros. Gracias a ellos pudimos estar en el Teatro Griego Frank Romero Day. Golondrina Ruiz es alguien que nos ayuda mucho y gracias a él pudimos tocar en la Vendimia de Godoy Cruz.

 -¿Cada cuánto ensayan?

-Eduardo Coria: dos veces a la semana, unas 3 o 4 horas por día. Cuando tenemos que tocar en Vendimias o grandes eventos, le dedicamos más horas todavía.

 -¿Dentro del folklore cuyano y nacional, quiénes son sus referentes?

-Esteban Coria: si tuviera que decir algunos nombres, puedo nombrar a Tejada Gómez, los Copla, La Callejera, Orellana-Luca, y muchos más.

-Eduardo Coria: de Cuyo, un referente que me gusta a mí es Palorma, es muy tradicionalista, muy nuestro.

 -Hace poco tuve la oportunidad de estar en la peña que organizaron en el Centro Sirio, donde habían más de 400 personas. ¿Consideran que a pesar del poco tiempo que lleva el grupo ya son una referencia para la danza en Mendoza?

-Esteban Coria: no es por agrandarnos, pero pensamos que sí. No es porque toquemos bien o mal o cantemos bien o mal, sino porque se ha generado una química especial entre los bailarines y nosotros. El público bailarín se siente identificado con la música que hacemos, con las danzas tradicionales que están perdidas, y somos los únicos que estamos haciendo ese tipo de música, tratando de rescatar bailes tradicionales que estaban olvidados o desaparecidos. Por suerte en el resto del país hay otros grupos que están haciendo estas cosas.

-Damián Aguilera: la idea del grupo es esa, tratar de recuperar danzas tradicionales no solo para que las bailen los bailarines dedicados, sino para que la puedan bailar todos aquellos que no son bailarines, así la gente se anima desde las peñas y empieza a aprender.

 -Si tuvieran que definir el concepto del Grupo La Rienda, ¿qué quieren? ¿Hacia dónde apuntan y qué es lo que hacen?

-Esteban Coria: música y danzas tradicionales dedicadas a los que quieran bailar, que les llegue y lo disfruten bailándolo con ganas.

-Diego Viale: también apuntamos a atraer al público que no es bailarín, para que tengan las mismas ganas de ir a bailar folklore como pueden hacerlo con otros ritmos o géneros musicales. Buscamos reflotar y revivir las danzas tradicionales.

 -¿Cuál es su repertorio? ¿Qué estilos y danzas han logrado recuperar?

-Diego Viale: resfalosa cuyana, resfalosa federal, firmeza, arunguita, remedio atamisqueño, amores, todas danzas que se han perdido y nadie sabe que existen. Además, hacemos tonadas, cuecas, gatos, gauchito, gauchito cuyano, chacarera, zamba, escondidos, zambas carperas y todo lo más popular.

Investigamos la historia de cada baile, sus significados y surgimientos. Como la resfalosa federal, por ejemplo, que nace en la guerra de unitarios y federales, donde estos últimos bailaban y se resbalaban sobre la sangre producto del corte de cabeza a los unitarios.

 -¿Cuál es la meta o el sueño del grupo?

-Fernando Morán: yo soy muy nuevo, recién llevo un mes, así que estoy viviendo de vuelta muchas cosas a nivel musical que había dejado de hacer hace 7 años. La meta mía es volver al ruedo lo mejor posible y profesionalizarme musicalmente junto con ellos que están mucho más avanzados que yo, aprender de ellos. Y La Rienda quiere seguir creciendo y llegar a los mejores escenarios.

 -Mañana tocan en el Festival de La Paz, luego en el Festival de Junín y después en Rivadavia Canta al País. En la previa de estos importantes toques, ¿cuáles son las expectativas, las ansiedades, los miedos, las ganas?

-Esteban Coria: estamos un poco nerviosos porque estrenamos cantante (“palo” para Fernando y risas), sentimos un poco de presión porque van grupos muy buenos, por lo que hay que concentrarse mucho para estar en ese nivel. Trataremos de no pasar desapercibidos y que les guste, porque por ahí la gente va a ver a otros números de afuera y los locales pasamos inadvertidos.

-Diego Viale: ojalá salga todo bien. Queremos eso y que la gente salga conforme con nuestro show y un poco más feliz, que les llegue.

-Eduardo Coria: por suerte siempre nos sigue mucha gente, aunque sea muy lejos encontramos conocidos que nos van a ver.

-Damián Aguilera: van a ir muchos de La Paz y San Martín, además de amigos, familiares y seguidores. Hay nervios, porque no podés dejar de pensar en cómo va a salir todo, son muchas ansias el imaginarte cómo puede reaccionar el público. Hasta ahora, no hemos tenido ningún revés.

El Grupo: -Damián Aguilera: percusión. -Esteban Coria: violín y bandoneón. -Eduardo Coria: voz y bajo. -Diego Viale: violín y mandolina. -Fernando Morán: 1era. voz y guitarra. -- Para Contrataciones: Celular: 0261-156452044 (D. Viale) Facebook: La Rienda Folklore E-Mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

  Nota publicada en la edición de Febrero/Abril de 2014

Mendocinas jóvenes

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En esta oportunidad, DECIRES DE LA CUYANÍA decidió juntar dos secciones: “Con Perfume de Mujer” y “Los Jóvenes Engrandecen Nuestro Folklore”. De esta manera, las que nos engrandecen son estas jóvenes mujeres que no superan los 35 años de edad y que cada vez nos representan mejor en el país y en el mundo.

Si bien la revista es de dedicación exclusiva al folklore, también apuesta por la cultura de Cuyo y es por eso que nos permitimos hacer un par de excepciones en esta nota, por lo que encontrarán referentes por fuera de nuestro estilo musical preferido.

Las chicas aceptaron con gusto la participación en esta nota y cada una contestó a su manera las preguntas del director (ver aparte). Algunas están acá, otras andan llevando su música por el país y el mundo. Unas ya son consagradas y otras recién comienzan, pero todas dan lo mejor de sí, poniendo profesionalismo en sus proyectos, deleitándonos cada día más. Conózcanlas a continuación y disfrute de la nota, pero por sobre todo, no pierda oportunidad de escucharlas. 

DECIRES DE LA CUYANÍA eligió una serie de preguntas en común para que todas respondieran a su manera o como más les gustase.

Lordes Cuello, Anabel Molina, Gabriela Fernández, Marianela Abraham, Mariana Pâraway, Betiana Abraham. 
Lordes Cuello, Anabel Molina, Gabriela Fernández, Marianela Abraham, Mariana Pâraway y Betiana Abraham.

La primera pregunta o consigna era una breve Descripción y/o Actualidad (1) sobre su carrera; luego debían contarnos su Trayectoria (2); posteriormente se les pidió que eligieran Referentes en la música (3), Música o Ritmo o Estilo de preferencia (4) y Canciones preferidas (5); además les dejamos los datos de contacto (6) para que las sigan por la web y las contraten cuando gusten.


Mujeres de leche, mujeres nativas...
Mujeres del llano... mujeres andinas... Fuerza es lo que sobra, si estamos unidas...

Sandra Amaya

 

 

ÁMBAR VOCES

Grupo vocal femenino de música étnica, integrando por: Carla Abraham, Cecilia Lamantia, Marianela Martín, María Laura Riveros y Juliana Guerci.

Ámbar Voces

1- Desde lo musical la propuesta recorre los cinco continentes, interpretando canciones típicas del folklore popular de cada país y además cuenta con obras exclusivas compuestas por destacados músicos y compositores como Mónica Pacheco (Mendoza), Diego Cabeller (Mendoza), Joaquín Martínez Dávila (San Juan) y Alfredo Altamira (Ecuador).

Ámbar nace acá en el año 2006 por la inquietud por descubrir la riqueza que las diferentes etnias que habitan el mundo manifiestan en sus repertorios originales. A partir de allí se inicia una búsqueda musical que recorre los cinco continentes para llegar a las raíces de diversos géneros. En el rescate musical se incorpora un abordaje antropológico destacando el lugar que ocupa la mujer en las diferentes culturas reconociendo las diferencias y similitudes en la idiosincrasia que cada pueblo proyecta hacia su papel como agente social transformadora, generadora de vida y luchadora histórica por la reivindicación de sus derechos.

De esta manera se conjugan cantares de nuestra tierra como bagualas y caluyos, con ritmos latinoamericanos como el tinku boliviano, la cumbia colombiana, el danzante ecuatoriano, la canción popular chilena, el festejo peruano junto con llamadas africanas, ragas hindúes, tradicionales armenios, cancionero popular búlgaro, spirituals, entre otros géneros. En el repertorio interpretado, la presencia de la mujer se destaca en su protagonismo en cada una de las canciones elegidas en donde se manifiesta su mirada hacia la sociedad en la que se haya inserta, su percepción sobre su fecundidad en conexión con la naturaleza y los elementos que la vinculan.

En la interpretación de la música étnica, la polifonía de voces femeninas en canto a capella acompañadas por percusión (cajón peruano, bombo legûero, jembé, derbaque) y accesorios tradicionales (chaschas, palo de lluvia, cashishi, etc.) se brinda hacia el recupero de las raíces musicales, el respeto hacia la madre tierra que nutre de vida a estos ritmos y la reivindicación de la mujer latinoamericana en particular, en sintonía con las mujeres del mundo.

2- Desde sus inicios en el 2006 Ámbar voces ha realizado numerosas actuaciones en diferentes teatros y salas culturales de la provincia, consiguiendo una proyección internacional desde el año 2010. El grupo ha sido elegido como representante de Argentina para Festivales en Guayaquil, Quito, Salinas (Ecuador), en Viña del Mar, La Calera y Valparaíso (Chile), en Venezuela y Colombia, con proyección hacia Europa, en especial Polonia y España.

Desde el 2011, Ámbar es uno de los números más importantes del Americanto.

3- Al hablar de referentes en cuanto a la interpretación de música étnica es inevitable referenciarse en el grupo cordobés “De Boca En Boca”. A nivel internacional otras mujeres también inspiran este camino como Zap Mama, Black Voices, El Misterio de las Voces Búlgaras, entre otras. En cuanto a lo local, todas nuestras cantoras, quienes desde la música trabajan por el rescate y valoración de nuestras raíces.

4- Muy variado: bagualas, caluyos, tinku boliviano, festejo peruano, danzante ecuatoriano.

5- Imaginario Alas (baguala compuesta por Mónica Pacheco), Vasija de Barro (danzante ecuatoriano, versión de Joaquín Martínez Dávila) y Décimas (canción chilena en la versión de Diego Cabeller).

6- Contactos: Cecilia Lamantia: (+54) 261-55651405 Carla Abraham: (+54) 2612090599 Marianela Martín: (+54) 261-5927258 E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Fan Page:facebook.com/Ámbar voces Twitter: @Ambar_voces

MARIA EUGENIA FERNANDEZ

María Eugenia Fernández

1- Soy cantante solista de música de raíz folklórica.

2- Comencé a cantar a muy temprana edad, por influencia de mis padres. Ahora estoy grabando mi primer disco.

3- Mis referentes en la música son Mercedes Sosa, Félix Dardo Palorma, Charly García y Liliana Herrero entre los principales.

4- Me gusta toda la música en general.

5- No podría seleccionarte canciones, son muchas y me gustan tanto que no quisiera dejar ninguna afuera.

6- Contactos: 4271456, 156066764, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


 

 DANIELA TROVATI

Daniela Trovati

1- Con mi propuesta musical quiero despertar conciencias, abrir corazones, invitar a todos a interesarnos por conocer nuestra historia mendocina, nuestro pasado indígena, negro y español. Invitar a reconocernos como parte de estas tierras, de este paisaje, de esta Mendoza. Trayendo a la memoria, aquellos habitantes ancestrales, voces antiguas, que nos ayudan a recordar, creer y pensar también, en un presente mejor. Este es mi sentir como cantora, guitarrista, autora y mujer.

2- A los 14 años tuve mi primera guitarra y comiencé a tomar clases con la señora del coro de la parroquia del barrio. Luego tomé clases con Lucio Núñez y después con María Eugenia Enríquez que me formó para entrar al Preparatorio de la Escuela de Música. Con 16 años cursaba la secundaria, estudiaba ingles en el Colegio de Lenguas Extranjeras y cursaba ritmica-audioperceptiva y guitarra en la Escuela de Música. Más tarde con 18 años ingresé a la Licenciatura en Guitarra Clásica y dos años después ingresé a la Licenciatura en Guitarra Popular de la Universidad Nacional de Cuyo.

En 2008, recorrí Eslovenia junto al Coro Esloveno de Mendoza. Y realizamos varios conciertos en diferentes ciudades. Ese mismo año formé mi primer dúo folklórico junto al guitarrista David Bajda, Interpretando al gran Atahualpa Yupanqui.

A principios de 2010, me aventuré con mis propias composiciones. Estas obras surgieron gracias a toda la experiencia vivida en Lavalle, del contacto con la gente, de la amistad con la poeta lavallina María Celia Salomón de Azaguate, de las canciones y recitados vividos con Erasmo Medina y Tito Azaguate, entre muchas personas y experiencias más.

En mi transitar como cantautora, conocí a personas que guiaron e iluminaron mi camino, como es el caso de mis compañeros cantautores Alejandro Sicardi, Sebastián Guillen, Gustavo Aristiaran, Facundo Jofré, entre otros, que me mostraron con el ejemplo cómo se debe defender y cómo se debe respetar la canción de autor.

A mediados de 2010 tuve la primera formación musical donde realizábamos el repertorio de mis temas, con Sebastián Toledo (percusión) y Sergio Uyarte (piano). Luego en 2011 la segunda formación con Ricardo Bazán (guitarra), Diego Iglesias (percusión) y Nathaly Morán (flauta y coros).

Tengo que decir que tuve suerte de que personas increíbles como el guitarrista Riojano Ricardo Bazán, tocara y apoyara muchísimo mi propuesta, porque eso me dio confianza y fuerza para crecer y volar más alto. También debo agradecer a todos los músicos que tocaron mis temas y le aportaron su toque, su magia, su tiempo y buenas energías.

En 2012 estuve 6 meses en San Pablo-Brasil, por haber resultado ganadora de una beca estudiantil de la UNCuyo. Allí junto al flautista Juan Ignacio Molina, realizamos conciertos y conferencias donde pudimos mostrar nuestra música argentina y nuestras canciones.

Desde mis comienzos a la actualidad he tenido la dicha de presentarme en importantes salas provinciales y medios locales.

En la actualidad me acompaña Rodrigo Iglesias en bajo y Diego Iglesias en percusión.

3- Mis referentes musicales son Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui, Tejada Gómez, Lorena Astudillo, Vasti Michel, Raúl Carnota, Chango Farías Gómez, Bruja Salguero, Pedro Aznar, Liliana Herrero, Susana Bacca, Luna Monti, Juanita Vera, Marisa Monte y Chico Cesar (Brasil).

4- Me gusta la música en general; el tango, la música instrumental, música brasilera, la cumbia colombiana, el rock, el folklore, pero lo que más me gusta es escuchar y vivenciar la música folklórica nativa de las regiones en su expresión más pura del sentir popular, porque yo creo que allí es donde se expresan los pueblos. Escuchar y vivenciar este tipo de músicas es lo que más me ha llenado el corazón. Por ejemplo: copleras coyas en Jujuy, la música capoeira de Brasil, el canto tradicional esloveno, tambores y cantos africanos. Entre mis cuentas pendientes está compartir con alguna cantora española acompañada de un cajón flamenco.

5- Soy Pan, Soy Paz, Soy Más (Piero, interpretada por Mercedes Sosa), Barro Tal Vez (Luis Alberto Spineta), Duerme Negrito (canción popular de la frontera de Venezuela y Colombia).

6- Contactos: Sitio web: www.danielatrovati.com.ar, mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., Celular: 261-156 55 78 73

MARÍA PAULA NEDER

Paula Neder

1- Soy cantautora e intérprete, músico, docente. Mi Proyecto se llama "Paula Neder Canciones de Autora". Son canciones de raíz folclórica, aires de pop, rock, canciones en fin.

 2- Comencé a cantar a los 18 años, cuando nacieron las primeras canciones, en un ámbito súper íntimo, sin que la voz pudiera salir. Luego a los 21 me encontré con Gonzalo Gil Carribale, y nació "Tetraigoflores", un dúo acústico, que fue el primer refugio y experiencia musical. Compartimos con grandes músicos y amigos ese trayecto, con muchas ilusiones también. Tomé clases con Javier Segura y ahí decidí meterle mis días por completo a estudiar música y formarme. Entré en la Licenciatura en Música popular de la UNCuyo. En ese tiempo conozco a Leandro Lacerna quien me invita a participar junto con 6 proyectos de canciones y grabar 44RPM. Donde participé junto a Emilio Cardone, Ruth Elen, Lavanda Fulton, German Torré, Lacerna, realizamos ciclos y conciertos lindísimos difundiendo el disco. Hace dos años, me encontré con Joaquín Guevara y Matías Gororgo, con quienes el proyecto de las canciones se afianzó y con ellos grabé Caleidoscopio, disco que presentaré al regreso de la gira por Europa en la cual me encuentro. Ellos son los arregladores de los temas, con invitados como Rodrigo Botacaulli, quienes hacen que las canciones se vistan de fiesta para salir y encontrarse con la gente.

3- Personas que me inspiran y sobre todo que mueven adentro la sangre: en este momento me sale nombrarte a la eterna Violeta Parra, hay algo en las poetas chilenas que me deslumbra y lo siento en su música así como también en cantoras nuevas que voy encontrando como Vasti Michel, Elizabeth Morris, Camila Moreno, Pascuala Ilabaca, Francisca Meza, van llegando en canciones que me vuelven loca, por nombrar solo algunas. De Uruguay, me sale Fernando Cabrera y su "no sé qué" que me golpeó hasta las lágrimas con solo verlo. Está Ana Prada, su frescura y la liviandad del río, está Jorge Drexler, Julieta Venegas, inspiración y admiración. Están desde Colombia Andrés Correa, Alejo García, Luz Marina Posada, Marta Gómez. De acá aparecen desde el Cuchi Leguizamón, Atahualpa, don Armando Tejada Gómez, hasta Fito, Charly, Spinetta, Fabi Cantilo, Jorge Fandermole, magia en sus canciones. Aparece Palorma con canciones que me ponen la piel de gallina, y luego amigos contemporáneos que andan nuestras calles como Dorian Maronich, Tardeagua, Gabi Fernández, Altertango, el Seba Garay (acá hago un poco de trampa), el Juampi di Césare, la Euge Fernández, que creo que bajó de otro planeta para alegrarnos este cantando. Orozco-Barrientos, con canciones que ya son parte de la historia de nuestra música. La Sandra Amaya y Analía Garcetti, como cantautoras dos referentes y musas. Descubrí a Mercedes Sosa un poco más de grande y aún cuando la escucho la emoción me viene indefectiblemente, su canto inspira y enseña. Gabo Ferro es inspiración pura en vivo, me encanta. Liliana Herrero es como una reina, ocupa un lugar de emoción eterna. Lisandro Aristimuño, se ha convertido en un paradigma de la nueva canción.

4- Hace tiempo, cuando empecé a conocer y meterme un poco más en la música de raíz folklórica me di cuenta que ya no me importaban tanto las definiciones y fronteras de géneros, siento que cuando me llega una letra y una música, realmente no me importa que estilo sea, o si es una mezcla, en fin, me enamoro de eso, y me gusta pensar la música más libre.

5- Son muchas, pero algunas que cuando no se bien que escuchar las pongo: La casa de al Lado, Te Abracé en la Noche (F. Cabrera); Tumbas de la Gloria (Fito); Fuimos (José Dames-Homero Manzi); Princesa (Dorian Maronich); Abracadabra (Analía Garcetti); Te Quiero (F. D. Palorma); Sabiéndose de los Descalzos (Julieta Venegas); Décimas al Río (Alejo García); Ana y Andrés (Andrés Correa); Amoxicilina (Leandro Lacerna); Fragilidad (Seba Garay).

6- Face: Paula Neder o Paula Neder Canciones de Autora; Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; www.paulanedermusica.wix.com ; my space: Paula Neder.


LAS HERMANAS ABRAHAM

Dúo compuesto por Marianela y Betiana

HERMANAS ABRAHAM

1- En la actualidad, seguimos trabajando para ampliar nuestro repertorio con canciones del folklore nacional y con composiciones propias. Cada tema elegido lleva todo un proceso. Debemos crear los arreglos vocales e instrumentales que nos caracterizan, en el caso de las obras de otros autores y, en el caso de nuestras propias canciones, debemos darles tiempo para perfeccionarlas y para lograr que le lleguen a cada uno de los que las escuchan, como nos llegan a nosotras.

Respecto a la instrumentación, procuramos utilizar elementos que atraigan a los jóvenes: piano eléctrico, batería, guitarra y algunos accesorios de percusión de Latinoamérica y el mundo. Así, logramos un sonido nuevo para contar el folklore.

Paralelamente, nos presentamos en diferentes escenarios de la provincia para mostrar nuestro trabajo y nos preparamos para recorrer el país gracias a haber ganado el concurso “Igualdad Cultural”, organizado por el Gobierno de la Nación.

2- Nosotras somos de Tunuyán y empezamos nuestra carrera musical con tan sólo 11 años. Comenzamos a enamorarnos de la música gracias a nuestra profesora Magdalena Granda, de la Escuela Santa Rosa de Lima, una persona fundamental para nosotras. Gracias a una iniciativa de ella, un grupo de seis niños, entre los que nos encontrábamos, comenzó a perfilar lo que hoy es un verdadero concepto musical. Así nació “Los Sonidos del Quetec”. La inquietud de Magdalena era concreta: formar un grupo de chicos que hiciera folklore, aprovechando el boom del momento: Soledad y Los Nocheros. El folklore joven comenzaba a ganar terreno y nosotros empezamos a buscar canciones del repertorio folklórico nacional, para después comenzar a explorar la música cuyana.

Desde un comienzo, los arreglos vocales y las armonías fueron los puntos fuertes del concepto musical que estábamos desarrollando. Algunas obras instrumentales completaban el primer repertorio.

Por diferentes razones, Magdalena decidió alejarse del proyecto. Desde ese momento, ya siendo jóvenes, comenzamos a transitar nuestro propio camino artístico, siempre con el apoyo de nuestras familias.

En 2002, la voz masculina del entonces trío decidió dejar el grupo y así nació el dúo de Las Hermanas Abraham, que se mantiene hasta la actualidad. Paralelamente, ingresamos a la Escuela de Música de la UNCuyo y comenzamos a absorber diferentes estilos, todos relacionados con el folklore latinoamericano. Los estudios formales nos permitieron conocer a mucha gente de nuestra edad, que está en nuestra misma lucha: “tratar de hacer conocer un estilo propio y poder trabajar de lo que amamos”.

Las dos nos convertimos, con los años, en cantautoras y logramos consolidar nuestro estilo y aproximarnos al camino que queremos transitar.

En el 2000, Las Hermanas Abraham llegamos a festivales provinciales y nacionales de gran envergadura.

Pero fueron los últimos tres años los de mayor proyección para el dúo. En 2010 lanzamos nuestro primer disco, una producción independiente que lleva el nombre “Fuego” (esto significa Quetec, en lengua huarpe). En 2011 ganamos el concurso “Mendoza Canta con Vos” y, en 2012, llega la consagración nacional, gracias a ser elegidas finalistas del “Soñando por Cantar”. Actualmente, formamos parte del disco “El Canto de mi País” volumen 17, con dos temas de nuestra autoría. Respecto a este trabajo, hicimos una presentación para la prensa en Cosquín, en el marco del último festival y Marianela (la mayor de las hermanas) formó parte de la delegación mendocina que se presentó en el escenario mayor del festival.

3- Nuestras influencias y gustos personales pasan por Luna Monti y Juan Quintero, Opus 4, El Dúo Salteño, Fandermole, Lisandro Aristimuño, Mercedes Sosa, Facundo Toro, Abel Pintos, Liliana Herrero, Mónica Abraham, Pocho Sosa, Laura Albarracín, Juanjo Domínguez, Gustavo Ceratti, Pedro Aznar, Divididos, Gustavo Cordera, La Bersuit, Víctor Jara, Eva Ayllon, El “Cuchi” Leguizamón, Los Nocheros, Peteco Carabajal, Aca Seca Trío, Juan Luis Guerra y, obviamente, mendocinos como Daniela Bajuk, Oscar Puebla, Alejandra Bermejillo, Pepe Sánchez, Polo Martí, entre varios más.

4- Si bien hacemos música de raíz folklórica, no dejamos de tener en cuenta otros géneros y autores dentro del rock nacional e internacional, las músicas latinoamericanas y demás géneros que tanto enriquecen la cultura.

5- Muchos temas forman parte de nuestras preferencias como: La Oración del Remanso (Fandermole); Vidala del Último Día (Valladares y Galán); Regreso a la Tonada (Armando Tejada Gómez y Tito Francia); Romance de la Luna Tucumana (A. Yupanqui); Solo Así (Dan Gorosito); Duerme Negrito (Recopilación por Atahualpa Yupanqui, se le atribuye a Bola de Nieve); Zamba del Carnaval (Leguizamón); El Jarillero (Hilario Cuadros); Guanuqueando (Ricardo Vilca); Juana Azurduy (Ariel Ramírez, Félix Luna); La Enredadera y el Ceibo (Roberto Roldán); Los Duendes del Vino (Jorge y Pocho Sosa); La Pomeña (Leguizamón y Castilla), entre otras que quedan en el tintero.

6- Contactos: Manager: Pablo González (0261) 155-446-124, nextel: 677*4929; Prensa: Luis Serrano (0261) 156517889; E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; Sitio web: www.lossonidosdelquetec.com / www.lashermanasabraham.com



ANABEL MOLINA

Anabel Molina

1- Soy cantautora, y estoy a pocas materias de completar la Licenciatura en Música Popular con especialización en Canto. Docente de Educación Musical. Directora de “AEDIA Baúl Musical” (centro de estudios artísticos y musicoterapia) en Lujan de Cuyo.

2- Siempre amé cantar desde muy pequeña. A los 3 o 4 años memorizaba canciones y cassettes completos de María Elena Walsh. Perseguía a mi maestra de música rogando entrar al coro escolar, lo que no se concretó sino hasta entrar a 4° año. Allí comenzó todo (1998): invitaciones a radios, peñas, fiestas vendimiales, festivales, como un juego. Tomaba clases de canto, danza, teatro, guitarra, declamación. Coleccionaba canciones, no tenía tanto acceso a la música con la facilidad de hoy en día, las grababa de programas folklóricos de radio para luego escucharlas, bailarlas, escribirlas y cantarlas. Mi papá me ayudaba buscando cassettes y me llevaba a conocer músicos, escritores, cantores. En ese entonces no era tan común que una niña frecuentara ambientes del folklore y mucho menos de folklore cuyano, pero siempre estuve bien acompañada por mi familia, amigos y gente buena velando por mi formación y mi bienestar. Por eso cuando hablo de “Anabel Molina” debo hacerlo en plural ya que siempre fue un grupo de gente en movimiento.

Estos tiempos me encuentran junto a mi amado Juanjo Martínez gran músico, compositor, productor musical pero por sobre todas la cosas una hermosa persona y compañero; y nuestro pequeño Santiago (6 meses), encabezando nuevos proyectos, grabaciones, composiciones con talentosos músicos, autores y amigos.

He grabado discos como solista: “Un Día, Una Canción” y “El Mujerío” disco de composiciones con la escritora Donata Paz.

He participado como 1º voz en el Dúo Mendoza Toda; con el trío vocal instrumental “Cantando Bajito”.

Mis producciones discográficas: “Guitarra” (Dúo Mendoza Toda); “Habitantes y Sentires” (voces varias); “Canciones Confidenciales” (tema “Tu Primavera”); “Cantares Mendocinos” vol. 1 (tema “Tonada de Agua y Vida”); “La Vendimia” de Norton (Tema: “Melezcando”); “El Grito de Alcorta” (voz femenina, composiciones y arreglos varios); Disco de Guayname “Agua y Vida” (Invitada en tema “Tonada de Agua y Vida”).

3- Referentes muchos y de muchas generaciones y estilos, siempre estoy buscando música. Desde muy chica busqué música y cantantes variados. Hoy por hoy, gracias a internet es mucho más sencillo encontrarse con grandes artistas y bellas músicas del mundo que no necesariamente son los más reconocidos. Es un placer además vivir en Mendoza cuna de músicos excelentes de todos los tiempos; en la actualidad no solo que atrae a jóvenes de todo el país ofreciendo una carrera Universitaria con orientación hacia la música latinoamericana de raíz folklórica; sino que hace mucho más accesible el estudio, capacitación y desarrollo de los músicos jóvenes.

4- La música de raíz folklórica latinoamericana es mi orientación queriendo y sin querer también ya que la elegí siempre para interpretarla y desde los últimos años es mi tendencia también al componer.

5- No puedo hablar de canciones favoritas, prefiero nombrar a algunos de mis compositores favoritos entre los tradicionales: Félix Dardo Palorma, Atahualpa Yupanqui, Armando Tejada Gómez, Buenaventura Luna, Hamlet Lima Quintana, Antonio Estaban Agüero, Manuel Castilla, Reemberto Narváez, Julio Azzaroni, Anselmo Bustos, Félix Santos Morán, Víctor Hugo Cortéz, Fabiano Navarro, Gustavo Machado, Donata Paz, Roberto Calvo, Héctor Abelino Cantos, y los más jóvenes, “los atrevidos” que apostamos a decir desde nuestra perspectiva, con nuevos aires. Me encanta escuchar a mis compañeros, amigos y colegas comprometidos con sus búsquedas, colores y estilos.

6- Para contactarnos: Teléfono: (0261) 4981501 / (0261) 153665199; E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.;Facebook: Anabel Molina (https://www.facebook.com/anabel.molina1)


GABRIELA MARIANA FERNÁNDEZ

Gabriela Fernández

1- Soy cantante, intérprete, compositora y docente. Tengo 28 años y soy oriunda del departamento de Junín. Actualmente soy solista de Música de Raíz Folclórica Latinoamericana, Docente y Terapeuta Musical.

2- Mi vocación por el canto y la música nació desde temprana edad y he dedicado mi vida a perfeccionarse en diferentes instituciones y con importantes maestros de canto locales y nacionales; actualmente estoy finalizando la carrera universitaria: “Licenciatura en Música Popular” en la Universidad Nacional de Cuyo.

Según los críticos, la versatilidad de mi voz junto con el trabajo vocal y literario que vengo realizando, me han permitido lograr un estilo propio en las interpretaciones de los diferentes géneros, ofreciendo una propuesta musical diferente, rica en recursos, colores, matices y sentires.

He sido distinguida en numerosas oportunidades, obteniendo menciones de honor y resultando ganadora en distintos festivales, eventos y concursos. He podido actuar en prestigiosos escenarios de la provincia y el país, junto a artistas consagrados del medio.

Todos estos años de trabajo se han visto plasmados en el primer disco “Imaginero” editado de manera independiente a fines de 2012, el cual reúne música de fuerte raigambre folklórica argentina y latinoamericana desde un enfoque contemporáneo y actual, bajo la producción artística de Ernesto Pérez Matta y Joaquín Guevara. En el mismo participaron como músicos invitados grandes artistas: Pablo Budini, Pablo Salcedo, Victor Silione, Esteban Calderón, Diego Guiñazú, Nicolás Diez, Rodrigo Botacaulli, Matías Longo, Víctor Hugo Cortez, entre otros.

3- Mis referentes en la música: Mercedes Sosa, Silvio Rodríguez, Simón Díaz, Juan Carlos Baglietto, Sandra Amaya, Víctor Hugo Cortez, Marta Gómez, Ana Prada, Yusa, Chabuca Granda, Violeta Parra, Pedro Aznar, Javier Sánchez, Luvi Torres, Palorma, Fabiano Navarro, Nano Stern, Elizabeth Morris, Liliana Herrero, Mario Díaz, Pedro Guerra, Eva Ayllon, Richard Bona, Boby McFerrin, Jorge Drexler, Bebe, Mozart, Paula Neder, Francesca Ancarola, Víctor Jara, Atahualpa Yupanqui, Luna Monti, Juan Quintero, Carlos “Negro” Aguirre, Norah Jones, Julio Azzaroni, José Quiroga y Miles de Años, por nombrar sólo algunos.

4- Prefiero el folklore argentino y latinoamericano, el rock, el pop, la música del mundo, el jazz, clásico. La música es un grandioso lenguaje universal, todas las músicas tienen sus riquezas.

5- Un montón. Diamante, Sólo (Jorge Fandermole), Todo se Transforma, Mi Guitarra y Vos (J. Drexler), A Pique (Juan Quintero), Sueño con Serpientes, Mariposas (Silvio Rodríguez), Verde Violeta, Décimas (E. Morris), Manifiesto (Jara), Nos Veremos Otra Vez, Seminare (Serú), Que he Sacado con Quererte, (V. Parra), El Mejor Motivo (F. Navarro), Ella (Bebe), entre muchas otras.

6- Datos de contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.; Tel: 0263-154526983; Sitio Web: www.gabrielafernandez.com.ar


 

LOURDES CUELLO

Lourdes Cuello

1-Soy cantante de folklore y tango. Actualmente me presento en eventos, peñas, etc., y estoy metiéndome de lleno en el primer disco como solista.

 2-Hace 6 años que me empecé a dedicar a la música de a poco, empezó como hobby y ahora le dedico más tiempo, siempre ligada a la música por una cuestión familiar (todos cantores y músicos). Me fui inclinado por el folklore y el tango, con participaciones siempre en la provincia, como Semana Federal, Parque en Vendimia, Vendimia de la Las Heras, Festival de Alta Montaña. También tuve el hermoso placer de participar en la Película "Compadres" que habla de la vida de Armando Tejada Gómez, cantando "Zamba de los Humildes".

Estudié canto con Patricia Cangemi y con Ini Ceverino, unas grandes referentes para mí, fue un gusto.

Hace unos meses terminamos la edición del CD "Las Heras Canta" con artistas de Las Heras.

 3-Mis gustos musicales son muchos pero mis favoritos son: Mercedes Sosa, Maria Graña, Rubén Juárez y Chabuca Granda.

 4-Y al igual que mi familia, me crié y crecí escuchando tonadas, cuecas y gatos.

 5-Canciones preferidas tengo: “Darte Luz” (canción de Elizabet Morris), “Para ir en la Vida” (Tonada de Serrano y Viñas), “Canción de las Simples Cosas” (Armando Tejada Gómez), “Desencuentro” (Tango de Troilo Y Castillo).

6-Contactos: 153738293, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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 MARIANA PÄRAWAY

Mariana Pâraway

1-En realidad mi nombre es Mariana Porta y soy cantante, guitarrista, compositora, manager y che piba en Mariana Päraway, y docente los días de semana.

Si bien soy solista, cuando puedo toco con mi banda: Carmen Nicotra en violín, Iván Rivas en violoncello, Lucca Beguerie Petrich en percusión. Hacemos canciones, que pasan por diferentes estilos, aunque siempre atravesadas por el folk y la melancolía.

 2- Empecé de chiquita a tocar la flauta y a cantar en el coro de la escuela y después comencé con la guitarra. Ahora estudio piano con Elbi Olalla, guitarra con Pato Ibire y violín con Vichi Palero.

En el 2008 comenzaba a hacer canciones sola, después de ser la guitarrista de Prismales y de Glamour. Edité dos discos: El Tiempo (2011) y Los Peces (2012). He viajado mucho por Argentina (Bs As, Córdoba, Chaco, Formosa, La Pampa, San Juan, San Rafael, Gral. Alvear, Tunuyán) y ahora estoy terminando una gira por Europa, que me llevó por Paris en la Fête de la Musique, Barcelona, Madrid, Londres, Berlín y Estocolmo. En octubre estaré tocando en Montevideo en el Festival Internacional de Artes Escénicas.

Actualmente estoy en la etapa de composición de mi tercer disco.

 3-Mis ídolos en la música siempre van cambiando... Tom Yorke, Joanna Newsom, esos que te hacen vibrar y emocionarte son los que quedan. De Argentina, Coiffeur. Y hace mucho, Babasónicos y Cocorosie.

 4-Mmm, me gustan varios estilos musicales... No sé, no podría decidirme por uno o algunos. Las vidalas y bagualas me pueden.

 5-De Coiffeur, todas. Pero hay algunas que me llevan: "Hacer la cama es un recuerdo", "Por asalto", "Baby birch" de Joanna Newsom, "Raphael" de Cocorosie.

 6-Contacto:

www.marianaparaway.com

https://www.facebook.com/pages/MARIANA-PÄRAWAY/166032499402

http://marianaparaway.bandcamp.com/


 

VICTORIA DI RAIMONDO

Victoria Di Raimondo

 1-Soy cantante del grupo local de tango “Altertango”.

 2-Empecé a cantar desde muy pequeña, y a los 6 años hice mi primera grabación. A esa edad comencé a estudiar guitarra, y algunos años después piano, pero reconozco que ambos fueron solo intentos, pues siempre terminaba cantando.

Estuve en varias bandas de rock: Penelope L’amour y Nena Pu, entre muchas otras. Con esta última, estuve en el año 2000 a punto de ganar un concurso de MTV, llamado Fémina Rock, en el que participaban mujeres de toda Latinoamérica y España, en el cual quedé segunda. Ese mismo año armé Altertango, aunque mis primeras incursiones en el tango fueron paralelas a Nena Pu. Como cantante de Altertango, realicé varias giras por Chile, Brasil, España, Francia y Suecia, y he participado en prestigiosos festivales internacionales, donde compartí cartelera con destacados artistas como Rubén Juárez, Luis Alberto Spinetta y 34 Puñaladas, entre otros.

He grabado 9 discos con Altertango (Altertango; Altertango II; Bailemos -La música del festival de tango joven-; Think Global: Tango; Tormenta -Nominado a los premios Gardel y Seleccionado mejor disco de tango por Diario La Nación-; La Ciudad del Tango; Un-Convention Argentina; Fargüest); y dos como solista (Un Álbum Azul para Homero Manzi; Un Disparo en la Noche).

 3-Referentes: Una infinidad, de todas las épocas y de todos los estilos: Billie Holiday, Janis Joplin, Aretha Franklin, Patti Smith, Björk, Amy Winehouse, Beth Gibbons, Carlos Gardel, Roberto Goyeneche, Ada Falcón, Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra, Chabuca Granda, Chavela Vargas, Liliana Herrero, Elis Regina, Chico Buarque, Charly García, L. A. Spinetta, Indio Solari… y me quedan unos mil más afuera.

 4-Sin preferencias, pues me gusta escuchar de todo. Pero quiero cantar y hacer música popular argentina, y me gusta cantar en español.

 5-Arrabal Amargo (Carlos Gardel - Alfredo Le Pera); Canción de Alicia en el País (Charly García); El Gavilán (Violeta Parra); Eu Te Amo (Chico Buarque); Guitarra Dímelo Tú (Atahualpa Yupanqui); Perfect Day (Lou Reed); Strange Fruit (Billie Holiday) y millones más.

6-Mi Facebook es: Victoria Di Raimondo.


ANALIA ELENA

Analía Elena

1-En este momento mi trabajo es la música, canto como solista en distintos eventos desde hace 5 años. Hago covers de todo tipo y para distintas edades. Mi proyecto más reciente es mi banda, integrada por Anuar Manzur (bajo), Mauricio Vicente (batería), Gaston Egea (guitarra) y Gustavo Moran (teclado); en septiembre tenemos nuestra primera presentación. La idea es hacer covers de todo tipo, nacional e internacional y algunas canciones de mi autoría.

 2-Mis comienzos surgen a los 4 años cuando ya me gustaba cantar mientras escuchaba a Madonna. Cantaba "Like a Prayer" sin saber inglés obviamente. Luego, empecé a tomar clases de guitarra, y eso fue lo que me convenció totalmente de que la música era lo mío y así fue como desde ese momento nunca paré. Participé de algunos concursos y a los 15 años, integré la "López Pum" como coreuta, una banda formada por Hugo Arcidiácono (San Martin) que logró atraer a muchos seguidores del este.

Estudié canto con Fenicia Cangemi durante dos años, y luego a los 17 me fui a vivir a Bs.As., y me presenté en el concurso "Escalera a la Fama" de Canal 13, quedando como semifinalista. Durante los 5 años que estuve en la capital, fui la cantante principal de una banda de música electrónica llamada "Pasionaria". Allá continué mis estudios con María José Campobasso. De vuelta a Mendoza seguí con la música, desde muy abajo, porque nadie me conocía. Me costó mucho poder entrar en el circuito, pero con esfuerzo lo logré y desde ese momento pude empezar a vivir de la música.

Después vino el "Soñando por Cantar" y eso me ayudó aun mas en mi trabajo, ya que no solo quedé seleccionada para cantar en vivo, sino también porque fui elegida semifinalista, quedando en las 12 personas ganadoras de Mendoza, de 2500 que se presentaron, ¡fue increíble! Ya no estoy en el concurso, pero fue una experiencia inolvidable.

Estoy trabajando en mi primer disco, grabado el año pasado con temas propios, el estilo es una mezcla de Pop-Rock con algo de Blues, pero no está editado, seguramente estará listo el año que viene.

3-Mis referentes son muchos. Soy de escuchar mucha música, en especial la música de los ´90. Me gusta mucho el Rock internacional en inglés como por ej: Blur, Radiohead, U2, Cold Play, Madonna, Kt Tunstall, Alanise Morisette, Sheryl Crow, etc. Y si hablamos de Rock Nacional: Soda Stereo, Charly Garcia, Fabiana Cantilo, Hilda Lisarazu, etc. Mi cantante preferida en Fiona Apple, cuando la escuché supe que esa música era la que quería hacer, me transporta.

 4-No solo escucho rock, en realidad escucho lo que mis oídos me dictan en el momento, no tengo preferencias, me encanta el Jazz también, el Funk y el Soul.

 5-Mis canciones Preferidas pueden ser: Get Gone-Fiona Apple, Otha Know-Alanise Morisette Stopping the Love-KT Tunstall, Puente-Soda Stereo, Rezo-Charly Garcia, y obviamente todas mis canciones.

 6-Mis Contactos:

0263-4411101

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Facebook: Analia Elena


ANA L. JEZOWOICZ

Ana Jezowoicz

1-Soy guitarrista, tanto de eléctrica como de clásica, y actualmente soy alumna avanzada de la carrera Música Popular Latinoamericana (UNCuyo), e integro el grupo "La Berraca Guanábana" (música de la costa colombiana) como bajista y ejecutante del llamador, realizo trabajos de sección, y me encuentro en la etapa de Producción de lo que será mi primer material con letra y música mía.

 2-Yo comienzo a tocar la guitarra criolla a los 12 años, y continué con clases con varios y a los 17, cuando terminé el secundario, ya había decidido que ese iba a ser mi camino, por eso decido rendir para ingresar a la Faculta. Pasé por varia bandas, sobre todo de Rock, estilos como Hard Rock, Blues, Alternativo, etc., pero en la última banda que estuve logramos grabar un Demo ya que nos convocaron para que nuestra música fuese el corte de difusión de un cortometraje grabado acá en Mendoza titulado "Esas Minas". La banda es Foxy Lady´s, íntegramente conformada por mujeres, y el tema se llama "Dale". A principios de este año decidí irme del grupo para enfocarme completamente a mi proyecto.

 3-Mis referentes son Gustavo Cerati, Charly García, Luis Alberto Spinetta, Nirvana, Bjork, Elizabeth Morris, Pink Floyd, Foo Fighters, Astor Piazzolla, Liliana Herrero, Eva Ayllón, Andrea Echeverri, Café Tacuva, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Fito Páez, Pedro Aznar, entre otros.

 4-Alternativo, Grunge, Fusión, Jazz, Zamacueca, Hard Rock, Rock.

 5-Canciones Para los Días de la Vida (Spinetta), Pozo (Lisandro Aristimuño), Oh Me (Nirvana), Total Interferencia (Charly Garcia), Cajita de Música (Pedro Aznar/Jorge Luis Borges).

6-Contactos: www.facebook.com/anajezowoicz y www.soundcloud.com/ana-jezowoicz

  Nota publicada en la edición de Agosto de 2013

Ensamble “QULLASUYU”

Con casi dos años de trabajo, los y las jóvenes de este ensamble apuestan todo por la música andina y el folklore latinoamericano. Bajo la Dirección de Roger Cayre, QullaSuyu ha sabido reencontrar la esencia y recuperar el modo de creación de la música del altiplano.

Integrantes: Martín Cruz (codirector), Darío Rivero, Sophia Di Cataldo, Dante Blanes, Andrés Mancifesta, Sergio Pinillos, Rodolfo Aveiro, MaVa Benegas, Pablo Ruiz, Paula Guerra, Vanina Quintana, Carla Gómez, Verónica Barroso, Diego Molina, Germán Salinas, Diego Salvador, Sebastián Navarro, Sol Guiriardou, Lina Elías, Jorge Crombas. Ya no están, pero siguen siendo importantes para el grupo: Mariano Toledo, Pablo Guerra, Matías Cruz, Alejandro Allende, Tania Bilbao, Sergio Tano.

 

-¿Hace cuánto surge esta idea del ensamble’ ¿Cómo nace y se va armando? 

ROGER_ En realidad, la idea del ensamble surgió hace 20 años, en función de un ensamble ya preexistente en Francia de música andina que dirige un primo mío que trabaja en una escuela provincial de Lyon y él era parte de un conjunto que se formó con mi padre, que en el año 1951 cuando volvió a Francia por primera vez, llevó música de acá de Argentina. Llevó de la Hermanas Arce, Atahualpa, el Chango Rodríguez, de los Chalchaleros y grupos de esa época. Y mis primos que eran músicos empezaron a escuchar, además mi papá había llevado quenas, charangos. Es así que mis primos forman un grupo que fue muy conocido en Europa, “Los Chacos”.

Años después, uno de mis primos viene a la Argentina y me regala un charango. Ahí empecé a hacer música andina y podríamos considerarlo el nacimiento del ensamble, ya que son los orígenes conceptuales y desde esa época que existe la idea de hacer esto. Yo venía del rock y de la música clásica.

Muy importante es el año 91, ya que uno de mis primos vino acá e hizo un concierto que tiene escrito para quena y orquesta sinfónica, tocando con la Orquesta de la Universidad, en Francia con la Orquesta Sinfónica de Varsovia y en París.

A partir de ahí yo tiré una primer propuesta a quien en ese momento era subsecretario de cultura pero no había espacio ni horas cátedras. Recién hace un par de años gestionamos con Mariano Toledo esta idea de hacer el ensamble, porque independientemente de que no nos dieran el espacio físico en un principio, yo empecé a dar clases por cuenta propia con un grupo de gente que quería hacer música andina. Incluso el año anterior ya había estado dando clases de quena y charango en la casa del abuelo de uno de los chicos.

Ahí ya surgió la base, y de a poco, muy lentamente, yo empecé a venir los sábados y se fue sumando más gente. Hicimos un primer ensamble que luego no lo pudimos continuar, y hará un año y medio, dos años, surgió el verdadero ensamble que empezó a tocar en junio del año pasado. Después de tres meses de trabajar, hicimos nuestra presentación en la plaza Independencia, con 11 temas, con gente que ya era músico y otros que recién habían aprendido.

-¿Qué significa Qullasuyu?

ROGER_ Primero yo lancé una propuesta, que buscáramos una palabra que significara el confin del imperio incaico, porque sabemos que este imperio llegó hasta el Río Diamante en Mendoza. La intención fue decir “estamos al final del imperio”. Entonces a Andrés se le ocurrió el nombre de Qullasuyu, que sería la quinta región, el último lugar, que significa zona de arena o desierto, la parte más seca en el imperio incaico.

El nombre lo eligieron ellos.

-¿Qué se siente al hacer música andina y latinoamericana? ¿Por qué creen que hay que rescatarlo? ¿Cuál es el sentido de trasfondo que supera lo musical?

ROGER_ Es una pregunta amplia y cada uno la pueden responder de manera distinta. Para unos será buscar su origen, para otros será conocer una civilización, para otros será una cuestión de dignidad de reconocer a esta gente que fue desplazada, para otros será simplemente una cuestión estética. Para algunos será algo afectivo, para otros una cuestión de ideología o filosofía, creencia o necesidad.

El tema es que hay que entender que una cosa es la conquista, y otra es la fusión que se da desde que el mundo es redondo. Es decir, la fusión de los ritmos europeos con los africanos y con los americanos, ahí el planeta ya es global. Y eso dio origen a una cultura distinta a la que ya existía acá, se produce un poco la síntesis mundial. Porque por ahí, por ejemplo, estás tocando una chacarera que tiene un modo gregoriano, un modo frigio muy común en la chacarera y eso viene del 350 a.C. desde Grecia, y la chacarera que es tan nuestra usa muchas veces el modo gregoriano, o un montón de modos que vienen del canto gregoriano pero en realidad el origen es Grecia.

-¿Qué me pueden decir del repertorio?

MARTÍN_ El repertorio que tomamos pasa por casi todos los estilos de la música folklórica argentina –norteña y cuyana- y de países limítrofes como Bolivia, o de otros cordilleranos como Perú, sin dejar de lado a Ecuador, Venezuela.

Y para la elección del repertorio, cada uno puede proponer temas y acordamos cómo trabajarlo. Para no tocar todo todos en masa, hacemos trabajo reducido, esto es que grupitos de 5 personas preparen el tema y lo toquen. Luego quienes estudiamos música traemos los arreglos sobre ese tema que se presentó. Lo intentamos hacer solos, sean arreglos de sicus, quena, canto, percusión, y una vez arreglado ya lo ensayamos entre todos y lo dejamos listo para presentación.

-¿En qué eventos ha actuado el ensamble?

ROGER_ El año pasado actuamos en un evento del arte plástica en la plaza Independencia (fue la primera presentación), después tocamos en el Teatro Quintanilla, también en este espacio cultura (por el de Las Heras entre Perú y Belgrano de Ciudad), y en otros eventos menores como peñas o cumpleaños.

-¿Cuál es el sueño como ensamble? ¿Queda alguna cuenta pendiente o desafío prioritario para el grupo?

ANDRÉS_ Por ahí todos tenemos distintos objetivos. En mi caso –yo no estudio nada que ver con la música- vengo acá a divertirme con los chicos, a pasar buenos momentos haciendo esta música que me gusta y aprender a tocar la quena. Quizás los que acá estudien música tengan otros objetivos con el ensamble.

 MARTÍN_ El Americanto es un escenario en el que nos gustaría tocar, por el tipo de artistas que vienen, no tan comerciales.

 VANINA_ Como ensamble, creo que nos gustaría ser un logo de la música andina acá en Mendoza, un grupo de referencia acá.

 ROGER_ Yo quisiera hacer hincapié en lo siguiente: nosotros trabajamos de una forma comunitaria. Así como se interpreta el sicus (que responde a la parte místico-religiosa de los pueblos y en su origen no era solo festiva, sino sobre todo ceremonial), y el conocimiento es oral y se transmite en forma directa de unos a otros. Acá muchos estudian música o leen mucho y eso viene bárbaro, ya que cuando alguien no sabe son esos quienes se sientan al lado y le enseñan al otro, es una relación fantástica. No es que haya una persona que le enseñe a todos los demás, sino que al enseñar y aprender entre todos se produce un hecho de tipo comunitario. Y eso es muy importante porque significa reavivar la forma en que se hizo esta música. Buscamos así que cualquiera que se anime pueda dirigir un tema aunque no tenga mucha experiencia musical, vamos cambiando de roles. Esto es común en la música andina, como también lo es que una persona toque todos los instrumentos; eso a la gente le gusta, ver que de repente dejan el charango y agarran la percusión, por decir un ejemplo.

-Martín, vos fuiste designado por Roger como Co-Director del ensamble. ¿Qué referentes tiene el grupo a nivel musical? Seguramente se les viene Markama…

MARTÍN_ …Seguro, pero también otros grupos no tan conocidos que nos hace escuchar el Roger, como Urubamba o Los Inkas. También nos gusta mucho Inti Illimani, Yllapu, Los Jaivas, y por supuesto cantantes como Chabuca Granda, Mercedes Sosa.

 

-¿Creen que en los últimos años ha habido como cierto renacer de la música andina? Porque hace unos años los únicos referentes eran Markama, y desde hace un tiempo se pueden ver varios grupos de música latinoamericana, de sicuris. ¿A qué se debe?

ROGER_ Como viejo, viéndolo desde lo generacional, durante muchos años se unió a quienes hacían música andina con quienes tenían un tipo de militancia política –de varios partidos- por una cuestión de confraternizar, acá y en Europa. La mayoría de los que hacían esta música eran grupos de izquierda; entonces después con tantos golpes militares, hablar de música andina era una mala palabra directamente, como hablar de pueblos originarios. Ya con la democracia se dejó de lado al originario como “el negrito” en sentido despectivo, coincidentemente con un marco continental distinto para los pueblos desde lo político, social, económico y cultural. Hemos vuelto a hablar de hermandad de los pueblos, de unidad latinoamericana, y rescatamos también su música, que insisto que tiene algo de fusión con lo europeo y lo africano, no es andina-autóctona-nativa pura en un cien por ciento.

 DANTE_ Como en todo proceso hay varias vertientes, se nutre de muchos factores. La universidad con la facultad de música y la carrera de música popular, es muy importante para la revalorización de estos conocimientos ancestrales. La sociedad occidental se está replanteando muchas cosas y por eso la gente busca en lo tradicional, lo antiguo, y entonces se revaloriza eso, aunque también haya mucho de moda. Todo esto se ve reflejado en la gente que quiere saber cómo vivían los ancestrales de estos lares y así conocen la música andina y se van creando estas formaciones.

 ROGER_ Yo quiero aclarar que pareciera ser que en nuestras ciudades se escuchó siempre música andina y eso no es así. Como fue con el tango, que hasta que Gardel no triunfó en Europa no se lo valoró correctamente, lo mismo ocurrió en Mendoza con la música andina, siendo tres personas muy importantes a nivel mundial: Carlos Vempot Godoy –mendocino clarinetista que llegó a europea con el grupo “Los Incaicos” -, Gilbert Faajp –suizo, el rum rum de Violeta Parra que se fue para el norte-, y Guillermo De La Roca. Esas personas empezaron junto inclusive con mi familia e hicieron un rescate muy muy grande. Aparecieron grupos importantísimos en Europa, los Calchaquíes, los Chasquis, y otros instrumentistas en el exilio en París, los mejores flautistas y cuatristas venezolanos. Francia, Suecia y el resto de Europa fueron tan importantes que a partir de ahí se empezó a valorar acá la música andina. Pareciera que esa es la lógica de siempre, que creo que algún día vamos a salir. Como Piazzolla que no era respetado por los tangueros tradicionales, como Yupanqui (su mujer era franco-canadiense y firmaba los temas como Pablo Del Cerro) que vivió más en Francia que acá. Muchos temas que conocemos como tradicionales de acá tuvieron su origen en allá en Europa por Atahualpa y su esposa, sin embargo la estética y la manera sale de acá. Hasta hace unos pocos años hablar de cuyano o tonada en el país era mal visto, eran todos unos borrachos, y recién ahora se está valorando la música mendocina por los artistazos que tenemos. Creo que por primera vez nos estamos apoderando de nuestra propia cultura.

QullaSuyu

Para Contactar al Ensamble: 0261-154190261 (Roger Cayre, Director) https://www.facebook.com/EnsambleDeMusicaAndina

  Nota publicada en la edición de Agosto de 2013

Yolanda Navarro, 40 Años de Pasión por el Canto

En una extensa charla, la gran artista oriunda de Santa Rosa repasa todos los aspectos de su carrera como intérprete. De perfil muy bajo, aceptó ser entrevistada para Decires de la Cuyanía y habló de todo. “La Yoli” acaba de cumplir cuatro décadas de trabajo a pura dedicación.

- ¿Cómo fueron tus comienzos en la música, cómo surge? ¿Cómo se vivía el folklore en tu casa cuando eras chica?

- En mi casa se vivió de siempre el folklore. Siendo niña allá en Las Catitas, recuerdo que llegaban a mi casa Hilario Cuadros y los Trovadores de Cuyo, Roberto Quiroga de Cantares de la Cañadita… Y escuchar a mis padres cantar desde siempre. Hemos vivido el folklore de nuestra región muy de cerca y de una manera muy especial, de lo que no todos tienen esa suerte.

Mis comienzos en la música fueron desde siempre… pero atinaba a cantar y tocar la guitarra desde los 14 años. Cada vez que había una reunión familiar lo hacíamos, todo el tiempo escuchábamos tocar la guitarra al Chamo Díaz, a Don Jorge Cortéz. Con ellos, en la casa de Don R. Quiroga, mi papá me dijo como siempre “vení petisa a cantar”, y como yo tenía unos cuatro temas preparados con ellos, cantamos nomás. Ese sería mi debut en público.

¿Cuándo fue y Cómo recordás ese momento?

Fue a comienzos de los 70. Yo tenía 14 años, así que imaginate… me sentí una artista! En realidad yo no busco “ser una artista” sólo quiero cantar y disfrutar. Y ese día lo disfruté mucho, no imaginé nada a futuro, no buscaba nada más.

Igual lo hacés muy profesionalmente cada vez que das un show o preparás un disco.

Con el tiempo uno va afilando la cuchilla. Me decidí por la música, después de haber soñado tanto, porque soñaba con los escenarios, porque veía a mis hermanos Los Navarro arriba de los escenarios, y yo quería hacer lo mismo. En ese momento soñaba…

Y se hizo realidad.

Puede ser. Llegó un momento que me pregunté “¿por qué no dedicarme a esto?” y se fueron dando las cosas para que fuera así. Cada vez hacía las cosas más profesionalmente y eso implicaba una reflexión profunda, porque yo tenía hijos chicos y había que andar la noche trabajando. Muchas veces lo pensé. Por eso una vez que me definí por esto que amo y me apasiona, es que lo hago con tanto respeto hacia la gente.

Contame un poco de tu familia.

Por parte de mi papá y de mi mamá fueron muchísimos los grandes folkloristas, aunque se destacaron más que nada los hermanos de mi papá. Ellos dejaron huellas que nosotros heredamos, como la afinación y las armonías. Hay gente que estudia para cantar profesionalmente, ellos nacieron cantando. Y mi padre y mi madre también eran cantores, mi padre tenía una afinación perfecta y tocaba muy bien la guitarra. Mi madre es muy expresiva para cantar, de ella aprendí mucho. Hermanos vivos somos 5. Armando, Olga, Fabiano (mellizo de Yolanda) y Susana. Fabiano, Armando y yo nos dedicamos a la música profesional mundana, en cambio, mis hermanas cantan en coros de iglesias y viajan por todo el mundo cantando a Dios.

¿Podrías sintetizar en una frase qué te dejó cada uno de ellos?

Con Armando aprendí mucho, con él empecé a cantar. Me enseñó técnicas de canto, de respiración, afinación. Es muy buen cantor, tiene mucho profesionalismo.

De mi hermano Fabiano, siento míos los temas que él hace. Los hago muy míos. Será una cuestión de naturaleza, pero me siento muy identificada con cualquier cosa suya, como si lo supiera desde siempre. Me puedo expresar con sus escritos.

Mis hermanas son dos mujeres hermosas, profesionales, cantan muy bien. Susana, la más chica, es contralto y la otra es soprano bajo. De ellas también aprendo mucho. Y ellas dicen que aprehenden de mí. Eso es la familia, poder aprehender de cada uno.

¿Qué considerás vos que les has trasmitido a tu familia?

Dicen que tengo mucha garra y que soy luchadora, y no solamente en la vida cotidiana, sino en el canto, en la música.

Y a mis hijos les agradezco que me hayan aguantado irme noche enteras. Por eso te decía antes que elegir esta carrera es algo que lo reflexionás todo el tiempo. Ellos son mis principales seguidores. Tengo la suerte de tener un hijo músico que me acompaña desde siempre (Franco Cabrera Navarro), y mis hijas son bailarinas de folklore. Ellos también toman con mucho respeto lo que hacen, por eso creo haberles transmitido algo. Son responsables en todo sentido.

Volviendo a tus hermanos, hay personas del ámbito que piensan que tu mellizo Fabiano junto a Jorge Viñas son los dos grandes cantautores compositores del folklore contemporáneo en Cuyo. Quizás los más grandes exponentes en las últimas décadas. Intentando tener un poco de objetividad (risas), ¿creés que es un alago merecido?

(Risas) Yo creo que sí. Dejo por un lado mi posición de hermana y pienso en el autor, en el compositor, en el intérprete… Y es un referente en Cuyo, junto con Jorge Viñas y Anselmo de Mendoza. Ya cuando éramos chiquitos, Hilario Cuadros le dijo a mi mamá “éste va a ser un Hilarito”. Y Don Félix Dardo Palorma, cuando solía venir a la casa de mis viejos dijo “éste es el que me va a seguir a mí”. Es realmente un referente, no sólo aquí, sino en el país, porque lo conocen en varios lugares.

Hace unos meses estuvimos en el Teatro Plaza para ver tu espectáculo por los 40 años con la música. En esas cuatro décadas, ¿qué escenarios recordás más, qué artistas te emocionaron, qué anécdotas se te vienen a la cabeza?

Lo primero es la Vendimia Central del año 2000. Estar ahí ante ese abanico de gente es impresionante. Verme con mi hijo Franco haciendo cueca, tonada… nunca lo imaginé, me puse a llorar, por supuesto.

Otro escenario que me emocionó porque quería llegar fue Cosquín. Y por suerte llegué dos veces, en el año 2007 y en el 2010.

Puedo nombrar también el de Rivadavia Canta al País, pero el más importante es el de la Cueca y el Damasco, que es mi pueblo. Estar ahí es como decir “acá estoy de vuelta, nunca me fui”.

Son tantas las vivencias y los recuerdos, que a veces uno no se acuerda de todo permanentemente. Hace poco encontré una carpeta y no podía creer cuántas cosas habían pasado en estos 40 años. Cuántos eventos, cuántos discos… Agradezco a Dios haber podido cantar y vivido todo esto.

¿Y artistas grandes con los que hayas compartido escenarios?

Víctor Heredia, Don Alberto Merlo, conocerlo a él fue muy emocionante porque a mi papá le gustaba mucho. Fue en Mar del Plata, le gustó lo que hacíamos y nos llevó a un programa de radio y televisión. Me pareció un gran ser humano, grande en todo sentido.

También Argentino Luna, nuestro amigo que ya no está.

Y los mendocinos… todos! Con todos me da gusto compartir un escenario. Soy amiga de todos. Ahora se me vienen a la memoria, sólo por nombrarte algunos, al Dúo Nuevo Cuyo, Lisandro Bertín, Seba Garay, Estela Torino, Raulito Reinoso. Creo que he tocado con todos los guitarreros de Mendoza (risas).

¿Y Juanita Vera?

Una amiga. Ya llevamos 15 años cantando juntas. Llegar a cantar con ella fue muy emocionante. Tuve durante muchos años el proyecto de trabajar con ella, me parecía inalcanzable, hasta que se dio.

¿Creés que ser amiga de todos es un privilegio que sólo tiene la música folklórica?

Yo creo que sí, porque creo que hay otra entrega en el folklore. No es ni mejor ni peor, sólo que es muy particular. Podemos de pronto mirarnos a la cara y brindarnos. Gracias a Dios que existe la tonada y el cogollo. Tenemos esa posibilidad de dedicarle a un amigo y que igual se te venga todo el público a pagarte. Esa es la posibilidad que nos da la música de nuestra región.

A la hora de ensayar o de subirte a un escenario, ¿cuáles son los primeros artistas que se te vienen a la cabeza y al corazón?

Personas que admiro mucho son Nacha Roldán, Julia Zenco, Mavi Díaz (la hija de Hugo Díaz), se me vienen muchas personas que yo nunca estaré al nivel de ellos.

Pero cuando cantás sos sólo vos, la canción y esa cosa que le quiere hacer llegar uno a la gente, la interpretación.

Si tuvieras que decirme cuáles son para vos los tres principales referentes del folklore cuyano,¿ a quién nombrás primero?

Don Félix Dardo Palorma, mi hermano Fabiano Navarro, el Chivo Montenegro de San Luis… es que son tantos!

Por eso la pregunta difícil, para complicarte (risas)

(Risas) Veo… pero a mi criterio son ellos tres.

- ¿Y del folklore nacional?

- Mmm… después te contesto. Es que yo no conozco mucho mi país. Conozco mi provincia, poquito a poquito la voy conociendo cada vez más y cantando. Pero también son tantos los valorables que valen la pena.

- ¿Qué referentes latinoamericanos sentís que te llegan a lo más profundo cuando los escuchás?

- El brasilero Eva Ion. Me encanta abrirme a toda la música, soy intérprete y el intérprete debe saber cantar todo, no sólo la música tradicional de su lugar.

- Volviendo a Cuyo, ¿creés que nuestro folklore está valorado nacional y provincialmente? Porque en los medios y en los festivales o vendimias que se comercializan uno siente que lo nuestro se puede perder, o se escucha más en radios de otras provincias que acá. ¿Pensás que no estamos dando el reconocimiento merecido a la música nuestra?

- Hace muchos años que venimos luchando contra eso. Si los Carabajal no dejan de cantar chacareras, ¿por qué vamos a dejar de cantar tonadas, cuecas? Es cierto, siempre tenemos que luchar para hacer nuestra música tradicional. ¿Quiénes hacen los festivales? En la última edición del Festival de la Tonada, los únicos que cantaron tonadas fueron los Navarro. Con suerte, por ahí de pronto apareció una tonada y nada más. Pero para luchar hay que pensar positivamente, ir a cantar tonadas con alegría y no con pesadez, sin dejar de abrirte a la otra música.

- Para terminar, ¿una canción preferida?

- Una zamba que me escribió mi hermano Fabiano que se llama La Heroína. En realidad todas son preferidas para mí, porque todas las músicas son lindas, sólo que yo busco aquel repertorio que me llena más, que me representa.

Uno tiene que estar abierto a todas las opiniones,

A todo lo que viene de la música universal.

Yo no me opongo a ningún estilo.

Tanto el nuevo cancionero como el

Viejo cancionero, la música es una sola.

La música nos une, une corazones, une espíritus, une al amor.

Por la música nos unimos, por la música lloramos, reímos…

  Nota publicada en la edición de Mayo de 2013

SANGRE NUEVA

Con cuatro discos editados, lejanas giras realizadas y grandes escenarios pisados, este joven trío lujanino sigue apostando por la música folklórica de la región. Matías, Damián y Gonzalo nos dan sus visiones de la música en una entretenida charla.

¿Cómo es su acercamiento al folklore? ¿Cómo se gesta Sangre Nueva?

MATÍAS Como todo músico, los comienzos son como jugando. Es algo que ya viene de nuestros ancestros, de padres, de nuestros abuelos. Empecé de muy niño, hay cosas que no recuerdo. Y a Damián le pasaba algo similar. Primero jugábamos, nos entreteníamos. Hasta que a los 13 años empezamos a encarar esta actividad con más seriedad, e hicimos entonces nuestra primera grabación.

DAMIÁN En mi caso también empecé de muy chiquito, con clases de guitarra a los 7 años. Luego conocí a Matías y a los 13 ya habíamos grabado el primer cassette.

GONZALO Yo era amigo de Matías desde hacía mucho. Era un fans de Sangre Nueva, los seguía a todos lados, pero siempre mirando desde afuera. Yo los había visto crecer como grupo. Finalmente Mati me comenta del proyecto del grupo, que era algo que había que encararlo en serio. Y me gustó la idea. El folklore es algo que yo vengo mamando desde los 5 años, he bailado folklore siempre. Lo mío va en la sangre. Y empezamos a probar, yo soy percusionista.

Y en este año, ¿qué es lo más lindo que te pasó con el grupo?

GONZALO El recuerdo que se me viene es simplemente saber transmitir lo que uno hace y recibir las emociones. Subirte con todas las pilas al escenario y recibir la misma energía del otro lado. Miro a la gente y siento que me devuelven lo que estoy dando. Es una experiencia maravillosa, no tiene comparación con nada.

Y los fundadores, ¿qué dicen?

MATÍAS La verdad es que somos dichosos de esta vivencia que nos ha tocado. Haber podido compartir escenarios con ídolos nuestros, como Juanjo Domínguez, Los Indios Tacunau, eso es lo que más me ha marcado. Cosquín 2010 también fue muy importante, era la primera vez que subíamos el escenario mayor, estábamos con la delegación de Mendoza. Llegar ahí fue un gran logro. Otro recuerdo importante fue viajar tantos kilómetros hasta Brasil, cantarle a gente de otras culturas. Fue una muy buena experiencia, algo nuevo.

DAMIÁN Lo mismo que Mati, tuvimos la suerte de subir con 18 años en Cosquín y no cualquiera lo logra. Tampoco me hubiese imaginado nunca cantarles tonadas y toda nuestra música a brasileros. Los festivales en la provincia también son importantes, sobre todo la primera vez que participás de cada uno. Tienen una dimensión muy importante.

GONZALO Sí, esos festivales te marcan. Ahí te dan el bueno o te bajan. Porque, por ejemplo, Rivadavia es un público muy difícil. La última vez logramos muy buena vibra con el público, nos aplaudió muchísimo, lástima el poco tiempo. Nosotros somos pichones de poco renombre. En La Paz también pudimos dejar una buena impresión. Fue un buen despegue. Bueno me parece que me estoy tirando flores a mí que estoy hace un año, en realidad los chicos venían haciendo el camino… (risas).

Contame un poco más de la historia del grupo.

MATÍAS El primer cassette lo hicimos con Damián con la ayuda de un guitarrista lujanino, Don Eduardo Barros. Luego vino el CD “El Sueño de la Vendimia” que también hicimos con Damián y la ayuda en guitarra de Martín Barros. Finalmente él se incorpora y se forma el trío Sangre Nueva. Como grupo el primer disco fue “Tierra que Anda”. Luego Martín deja el proyecto e ingresa Marcos Tello, primo de Damián. Ahí hicimos el disco “De Raíz y Tradición”. Ahora también estamos empezando a grabar, aunque muy de a poco. Queremos que sea un disco novedoso, que incorpore otros ritmos y estilos, que denote una particularidad bien propia, algo que nos identifique y fortalezca nuestra identidad. Hemos agarrado el gusto por otras músicas, pero por supuesto que nunca vamos a dejar nuestra bandera, el folklore cuyano.

¿Cómo es una semana del grupo Sangre Nueva?

DAMIÁN Depende de la época. Durante los festivales ensayamos prácticamente todos los días, dos o tres horas.

MATÍAS Nosotros hablamos bien las cosas para luego llevarlas a cabo. Por ejemplo, el repertorio que hicimos este año en los festivales, hay que cambiarlo. Pero es algo que tiene que pensarse mucho, y tiene su trabajito…

¿Qué sienten ustedes por el folklore cuyano? ¿Cuál es la responsabilidad de los jóvenes de hoy respecto a nuestra música? ¿Cómo está la situación?

MATÍAS Para mi hablar de folklore cuyano es decir tonadas. Yo soy un enamorado de las tonadas. Pienso que en el ámbito de Cuyo pecamos muchas veces, hay que compartir más, hay que entrelazarse más. Debemos ser más responsables y más profesionales, para llevarla a otros lugares del país y lograr compartirla.

GONZALO Está y no está verdaderamente valorada nuestra música. Muchos estandartes la supieron llevar bien lejos, como Oyarzabal-Navarro. Pero hoy no hay mucho más para el gusto popular. Por eso intentamos buscarle una vueltita a la música cuyana para que sea más llegadora y a la vez vamos entendiendo cada vez más lo que significa una tonada. Ésta tiene un sentimiento muy particular que no muchos entienden y no todos saben traducir. Es un mundo que hay que explorar, experimentar.

DAMIÁN No puedo agregar mucho más que lo que ellos han dicho. Desde chico que siento la tonada. Y la juventud tiene y no tiene apoyo, como en todo. De otros lados nos llaman mucho y en Luján no tocamos nunca, ¡y somos de acá!

¿Qué los reconforta?

GONZALO Haber logrado que chicos jóvenes y no tan jóvenes que escuchan rock o heavy metal se prendan en una tonada ¡y que hasta las canten y las toquen! O que en un evento te digan “los vine a ver a ustedes”.

MATÍAS Me es muy satisfactorio que hayamos podido compartir lo nuestro en juntadas de amigos, haberles llegado a los conocidos que escuchaban sólo otros géneros a través de una tonada. Y hoy escuchan esta música y nos apoyan. Pero también pasa mucho que la mayoría de la gente piensa que lo que viene de afuera es mejor que lo nuestro y yo pienso que no es así.

¿Cuál sería el mensaje o la estrategia para llegar a los jóvenes que no saben qué es el folklore o que saben pero no quieren ni acercarse?

GONZALO Primero que nada, le hablo de igual a igual, con los mismos códigos. Segundo lo fomentamos y si no quieren escuchar, lo “imponemos” a través de la emoción, como nos ha pasado con conocidos que escuchan rock pesado y han llegado a llorar con una tonada. Pero depende mucho de cómo la interpretemos para poder llegarles. Yo apuntaría por el lado de los sentimientos. Les hacemos serenatas a las enamoradas de amigos que muchas veces necesitan una mano para expresar lo que sienten.

DAMIÁN Nosotros gestionamos y, después, que ellos… (risas).

¿Y vos no le has hecho serenatas a alguna chica?

DAMIÁN (Risas) No. Tengo menos chispa que amoladora de goma.

 -- CONOCÉ A LOS CHICOS EN ESTE PING-PONG DE PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Pregunta Damián Gonzalo Matías
Ocupación Músico Trabajador de Bodega y Músico Estudiante y Músico
Damián y Matías están por ponerse un lavadero de autos, y Gonzalo quizás se sume.
Disco Preferido Música Argentina de Luis Salinas y Umplugged de Alejandro Sanz Radio AM de Raly Barrionuevo y Litium de Nirvana Pueblo de Los Huayras y 20 Años de Gianmarco (Perú)
Referentes Cuyanos Oyarzabal-Navarro, El Trébol Mercedino, Ernesto Villavicencio Anselmo de Mendoza, Hermanos Leguizamón, Ernesto Villavicencio Héctor Chivo Montenegro, Félix Dardo Palorma, Dúo Alfonso y Zabala
Referentes Nacionales Los Indios Tacunau, Pilín Massei Mariel Trimaglia, Los Cantores del Alba Los Andariegos, Mercedes Sosa
Comparten admiración por: Los Quilla Huasi, Horacio Guarany, Tres para el Folklore, Tito Francia, Juanjo Domínguez
Estilo Musical Preferido Tonada Zamba Zamba y Tonadas
Canción Preferida La Llamadora (Zamba de F. D. Palorma) Solcito de Abril (Zamba de Ángel Cataldo) Mi Amor en una Tonada (Tonada de E. Villavicencio)
Festival Preferido Rivadavia Tunuyán Rivadavia
Sueño o Cuenta Pendiente Llegar a ser más populares, más conocidos Que alguien en la calle vaya cantando un tema nuestro Que nuestra música llegue al corazón y en lo posible con temas propios
Equipo de Fútbol Boca San Lorenzo y San Martín de Mendoza River
Lugar en el Mundo Córdoba Uspallata Los Reyunos
¿Quién es el más…? Los chicos se sinceran entre ellos.
Filero Gonza Mati Gonza
Colgado Gonza Yo Gonza
Atento Mati Mati Ellos dos
Bailantero Gonza Yo Gonza
Insoportable Yo Mati Damián
Vago Yo Damián Damián
Impuntual Nico (bajista) Nico (bajista) Nico (bajista)
Insultador Gonza Yo Gonza
Mejores Asados Mati Maxi (primo de Mati) Luis (papá de Damián)
-- FICHA DEL GRUPO Integrantes: Damián Nuñez (22 años, voz y guitarra), Gonzalo Díaz (29, voz y percusión), Matías Aguirre (22, voz y guitarra). Acompañan: Nicolás Leguizamón (bajista) y Luis Nuñez (manager y chofer). Discos: -“Amigos por Siempre Amigos” (como “Damián y Matías”). Año 2003. -“El Sueño de la Vendimia” (como “Damián y Matías”). Año 2005. -“Tierra que Anda” (como “Sangre Nueva”). Año 2007. -“De Raíz y Tradición” (como “Sangre Nueva”). Año 2009. Sitios Web: https://www.facebook.com/sangrenuevamza y http://www.myspace.com/sangrenuevamza.
  Nota publicada en la edición de Mayo de 2013
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